El primer aprendizaje fue descubrir la importancia momentánea de no generar expectativas ante la enseñanza u experiencia. Lo momentáneo fue ante esa experiencia de meditación continua lograda con dolor satisfactorio, porque he notado la prolongación de dicho aprendizaje en el resto de mis días hasta éste momento.

El solo hecho de descubrir que después de 3 días de no establecer ninguna comunicación con el exterior o con algún medio digital de comunicación, me orillo a salir pensando sólo en mi interior y en el sinnúmero de cascadas de estímulos que soy capaz de generar y el paso de ese “Darme Cuenta”, me ha acompañado hasta este momento en múltiples experiencias difíciles, e incluso a cada instante del ritmo mental.

Mi visión moral y ética se han beneficiado con mi actuar al servicio de los demás principalmente en el campo profesional.

En este “Darme cuenta” también descubro un cambio permanente que no había observado antes, y que fue un estilo de percepción en mis emociones, las identifico con un matiz más nítido, tanto en mi como en los demás. Buen aprendizaje para la vida.

Y lo más importante fue un gran impulso que me ayudo a continuar con la práctica de Meditación en la Atención Plena y a profundizar más en las enseñanzas de esta filosofía de vida, sin afectar mis creencias religiosas, aumentar mi sabiduría.

Por último, deseo agradecer la constante compañía y apoyo incondicional que me ha brindado, mi amigo y muy querido Luis Felipe durante este descubrir filosófico, pero sobre todo por compartir sus experiencias y conocimientos adquiridos con el DR. Alejandro Córdoba y el Venerable Nandhisena a quien tengo el gusto de conocer y de quien también he adquirido un poco de sabiduría del Dhamma y de otros detalles de esta natural forma de vivir.