“Mis siete peces rojos …” Esto el Maestro relató mientras residía en (el
monasterio) Jetavana con relación a un donativo de todos los requisitos.[1] Dicen que
en Sàvatthì un cierto dueño de casa realizó un donativo de todos los requisitos
a la comunidad de monjes presidida por Buddha. Él hizo construir un pabellón en
la puerta de su casa e invitó a la comunidad de monjes presidida por Buddha. Los
hizo sentar dentro del pabellón en asientos preparados y les ofreció comida
deliciosa de diversos gustos. Habiéndolos invitado por siete días seguidos, en
el séptimo día donó todos los requisitos para quinientos monjes presididos por
Buddha. El Maestro, al finalizar la comida,
expresando su gratitud dijo: “Devoto, es apropiado que tú experimentes
regocijo y felicidad. Porque esta generosidad pertenece al linaje de los sabios
de antaño. Los sabios de antaño, cuando llegaban mendicantes, renunciaban a su
vida y daban aun su propia carne”. Y a pedido del devoto relató la historia del
pasado.
En el pasado, cuando Brahmadatta reinaba en Baranasi, el
Bodhisatta nació como una liebre y vivía en el bosque. A un lado de ese bosque
estaba el pie de una montaña, en el otro lado había un río y en el otro lado
había un poblado de frontera. También allí vivían sus tres amigos: un mono, un
chacal y una nutria. Estos cuatro sabios vivían juntos, obtenían comida en sus
respectivos lugares y por la tarde se reunían. La liebre sabia exhortaba a sus
tres compañeros con una plática del Dhamma: “Hay que practicar generosidad,
observar preceptos y realizar los actos de Uposatha”.[2] Ellos después aceptar su exhortación, se
retiraban a sus propias moradas y allí residían. Así pasó el tiempo. Un día el
Bodhisatta miró al cielo, vio la luna, comprendió “Mañana es el día de
Uposatha” y le dijo a los otros tres: “Mañana es Uposatha, ustedes tres gentes
deben observar los preceptos y en el día de Uposatha. Habiéndose establecido en
los preceptos, el donativo dado produce gran fruto. Por lo tanto, si viene
algún mendicante, deberían dar de su propia comida. Ellos aceptaron diciendo
“muy bien” y se retiraron a sus lugares de residencia.
El día siguiente,
temprano, la nutria pensando “buscaré comida” salió y fue a la orilla del río. Entonces,
un cierto pescador había sacado siete pescados rojos. Después de ensartarlos
en un junco, los trajo, hizo un hueco
en la arena en la orilla del río, los enterró y continuó pescando río abajo. La
nutria percibió el olor a pescado, cavó en la arena, los vio y los sacó. Tres
veces anunció: “¿Quién es el dueño?” No viendo al dueño, mordió el extremo del
junco con los pescados, los llevó y los guardó en su morada reflexionando en
sus preceptos: “Los comeré en el momento apropiado”.
El chacal también salió de
su lugar de residencia y buscando comida encontró en la cabaña de un cierto
velador de campo dos estacas con carne, una iguana y una jarra de leche
cuajada. Tres veces anunció: “¿Quién es el dueño?” No viendo al dueño, colocó
en su cuello la cuerda para levantar la jarra de leche cuajada, mordió las dos
estacas con carne y la iguana, llevó todo esto y lo guardó en su morada
reflexionando en sus preceptos: “Lo comeré en el momento apropiado”.
El mono también salió de
su lugar de residencia, entró en el monte, tomó una rama con mangos, la llevó y
guardó en su morada reflexionando en sus preceptos: “Los comeré en el momento
apropiado”.
El Bodhisatta acostado en
su propia morada pensó: “Voy a salir a comer pasto en el momento apropiado. Si
alguien viene a pedir, no es posible dar pasto. No tengo ni ajonjolí ni arroz
ni nada que dar. Si alguien viene a pedirme, daré la carne de mi propio
cuerpo”. En ese momento, por el poder de la virtud del Bodhisatta el trono de
piedra de Sakka[3] mostró signo de calor. Sakka, investigando, vio la razón
y pensó “investigaré al rey liebre”. Pero primero fue al lugar de residencia de
la nutria bajo la apariencia de un brahmán. La nutria sabia dijo: “¿Brahmán,
para qué vienes?” “Si puedo obtener algo de comida, observaré Uposatha”. La
nutria dijo “muy bien, te daré mi comida” y conversando con él pronunció el
primer verso:
Mis siete peces rojos, sacados del agua a tierra firme, esto, brahmán, yo
tengo. Después de comerlos, vive en el bosque.
El brahmán dijo “después veré” y
fue a ver al chacal. Cuando el chacal preguntó: “¿Para qué vienes?” El brahmán
respondió lo mismo. El chacal dijo “muy bien, te daré” y conversando con el
brahmán pronunció el segundo verso:
La cena de un cierto velador de campo yo traje, dos
estacas de carne, una iguana y una jarra de leche cuajada. Esto, brahmán, yo
tengo. Después de comerlos, vive en el bosque.
El brahmán dijo “después veré” y
fue a ver al mono. Cuando el mono preguntó: “¿Para qué vienes?” El brahmán
respondió lo mismo. El mono dijo “muy bien, te daré” y conversando con el
brahmán pronunció el tercer verso:
Mango maduro, agua fresca y una deleitable sombra,
esto, brahmán, yo tengo. Después de comerlos, vive en el bosque.
El brahmán dijo “después veré” y
fue a ver a la libre sabia. Cuando la liebre preguntó: “¿Para qué vienes?” El
brahmán respondió lo mismo. Habiéndolo escuchado, el Bodhisatta se llenó de
regocijo y dijo: “Brahmán, haz hecho bien en venir a mi presencia para pedir
comida. Hoy, yo daré algo que nunca di antes. Tú porque eres virtuoso no
matarás. Va, brahmán, junta madera, prepara un fuego e infórmame. Yo renunciaré
a mí mismo y me arrojaré en el medio del fuego. Cuando mi cuerpo este cocido,
tú podrás comer mi carne y después observar el Dhamma de los ascetas”. Y
conversando con el brahmán pronunció el cuarto verso:
La liebre no tiene ni ajonjolí ni guisantes ni aun
arroz. Después de haberme cocido con este fuego, vive en el bosque.
Después de escuchar al Bodhisatta, Sakka preparó una
pila de brasas usando sus poderes sobrenaturales y lo informó. El Bodhisatta se
levantó de su lecho de hierbas y fue allí. “Si hay insectos en mi piel, que
ellos no mueran”, sacudió su cuerpo tres veces y ofreciendo todo su cuerpo se
lanzó y descendió en la pila de brasas regocijándose como un cisne real en un
lago de lotos. Pero ese fuego no pudo quemar ni siquiera las meras puntas de
los cabellos de la piel del Bodhisatta. Fue como entrar en una matriz de hielo.
Entonces, se dirigió a Sakka: “Brahmán, el fuego que tú preparaste es muy frío.
No pudo ni siquiera quemar las puntas de los cabellos de mi piel. ¿Qué es
esto?”. “Liebre sabia, yo no soy un brahmán, soy Sakka. Vine para probarte”. El
Bodhisatta pronunció el rugido del león: “Sakka, tú eres el primero. Pero si
todo los habitantes del mundo fueran a probar mi generosidad, no encontrarían
nunca en mí falta de disposición para dar”.
Entonces,
Sakka dijo: “Liebre sabia, que tus virtudes se conozcan por un eón”. Y después
de moler la montaña, tomó la esencia y dibujó la forma de la liebre en el disco
de la luna. Tomó al Bodhisatta y lo acostó en un lecho de hierbas tiernas en el
mismo lugar en ese monte, en ese bosque, y regresó al cielo. Y esos cuatro
sabios, en armonía y en paz, observando los preceptos, practicando generosidad
y realizando los actos de Uposatha, partieron de acuerdo con sus acciones.
El Maestro después de
relatar este discurso del Dhamma reveló las verdades y mostró la conexión de la
historia. Al final de las verdades, el dueño de casa donador de todos los
requisitos se estableció en la fruición de la entrada en la corriente.
En esa ocasión la nutria
era Ànanda, el chacal era Moggallàna, el mono era Sàriputta y la liebre sabia
era yo mismo.
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[1] ‘Sabbaparikkhàradàna’
se refiere a un donativo de todos los requisitos necesarios para un monje. Hay
ocho requisitos básicos: (i) tazón (patta), (ii, iii, iv) tres hábitos (ticìvara),
(v) faja (kàyabandhana), (vi) hoja de afeitar (vàsi), (vii) aguja
(sùci), (viii) filtro de agua (parissàvana).
[2] Se refiere a la
recitación de las reglas de disciplina los días de luna llena y nueva por parte
de la comunidad de monjes y observar ocho preceptos por parte de los laicos.
[3] El rey de las
divinidades.
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* Traducido del pali por Bhikkhu
Nandisena. Edición del Sexto Concilio Buddhista. Referencia: Jàtaka-Aååhakathà
iii 48-52. Este material puede ser
reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita.
©CMBT 2000. Última revisión lunes, 13 de marzo de 2000. Fondo Dhamma Dana. Este documento
requiere la fuente Times Pali.