Venerable U Silananda
Hoy día les contaré la historia de un monje que vivió durante la época del
Buddha que se llamaba Meghiya.[1] En una ocasión el Buddha estaba en un lugar con el Venerable Meghiya. En
esa época el Buddha no tenía un asistente permanente y el Venerable Meghiya era
su asistente temporal. Ellos estaban solos en ese lugar. Un día el Venerable
Meghiya quiso ir al poblado en búsqueda de alimentos y solicitó y obtuvo
permiso del Buddha. Cuando estaba regresando, Meghiya se acercó a un río y vio
un jardín. Era un lugar sereno y hermoso. Él pensó que éste era un lugar
adecuado para que un monje practicara meditación. Entonces, si el Buddha lo
autorizaba, él iría a ese lugar a meditar.
Cuando finalmente regresó, él fue a ver al Buddha y le relató acerca de ese
jardín y le pidió permiso. Pero el Buddha dijo: "Simplemente espere. Somos
solamente dos aquí. Espere hasta que venga otro monje". Pero el Venerable
Meghiya le solicitó una segunda vez. Y el Buddha también le negó el permiso.
Entonces, Meghiya le solicitó permiso una tercera vez. El Buddha dijo:
"Meghiya, cuando estamos hablando de meditación, ¿qué es lo que deberíamos
decir? Simplemente haga como le parezca". Y el Venerable Meghiya se fue a
ese jardín y se sentó a meditar.
Pero después de estar un tiempo allí, Meghiya fue invadido por pensamientos
sensuales, pensamientos de odio, pensamientos de matar o dañar a otros seres. Y
cuando tuvo estos pensamientos, se sorprendió porque él se había ordenado como
monje con suficiente fe. Él pensaba que estos pensamientos no deberían haber
surgido en su mente. Pero tan pronto como él entró y se sentó en ese jardín,
esos pensamientos surgieron en su mente. Esa misma tarde él regresó y reportó
esto al Buddha. Después el Buddha dijo: "Si la mente carece de madurez
para la liberación hay cinco condiciones para hacerla madurar".
El Buddha había comprendido que la mente de Meghiya todavía no estaba
madura y por esta razón él había negado el permiso. Pero cuando Meghiya
insistió, el Buddha lo dejó ir para que descubriera por sí mismo. Ahora que él
había regresado con su episodio de estos pensamientos, el Buddha le dijo:
"Cuando la mente no está madura para la liberación, uno debe hacer cinco
cosas. Hay cinco condiciones que conducen a la madurez de la mente". Y el
Buddha le explicó estas cinco condiciones una por una. Estos significa que
cuando nuestras mentes aún no están maduras para alcanzar la iluminación,
nosotros debemos desarrollar estas cualidades o condiciones.
La primera de estas condiciones es tener un amigo noble. Es decir,
tener un compañero noble. Tener un amigo noble es muy importante. Un amigo
noble es alguien que nos enseña el Dhamma, que nos enseña meditación y que nos
da información acerca de la enseñanza del Buddha. Si no tenemos este tipo de
persona, nosotros nos podríamos perder y no alcanzar nuestro destino. Por lo
tanto, un amigo noble es una condición importante para hacer que nuestra mente
madure para alcanzar la liberación.
La segunda condición es la moralidad (sīla). El Buddha ha dicho
que un monje debe ser virtuoso, que un monje debe tener una moral pura; que él
debe observar los Preceptos que se encuentran en el código monástico
(Pātimokkha) sin transgredir ninguno de ellos; que él debe tener una
conducta adecuada e ir solamente a los lugares adecuados para monjes. Entonces,
la segunda condición es tener una moral pura. La moral pura es muy importante
en la práctica del Buddhismo Theravada porque la misma es la base para la
práctica de la concentración (samādhi) y
sabiduría (paññā). Sin pureza moral, nosotros no
tenemos esperanza de alcanzar la concentración y el entendimiento de la
verdadera naturaleza de las cosas. La segunda condición que el Buddha le dio a
Meghiya fue tener una moral pura (sīla). Para las personas laicas, moral
pura significa observar y mantener puros los Cinco Preceptos. Cuando las
personas laicas observan los Cinco Preceptos, ellos tienen pureza moral.
Y la tercera condición es tener un lenguaje que esté de acuerdo con una
vida austera y que conduzca a la claridad mental. Hay muchos tipos de
lenguaje; algunos de éstos no son conducentes al crecimiento en el Dhamma. El
Buddha dijo que el tipo de lenguaje adecuado es lenguaje acerca de tener pocas
necesidades, acerca de querer poco, lenguaje acerca del contentamiento, lenguaje acerca del aislamiento,
lenguaje acerca de cómo aplicar el esfuerzo, acerca de la moralidad,
concentración, sabiduría, etc. Es muy importante que el lenguaje sea correcto.
Si el lenguaje no es correcto, nosotros nos podríamos perder. Entonces, la
tercera condición que una persona debería satisfacer es tener este tipo de
lenguaje; debería tener oportunidad de tener este tipo de lenguaje con
facilidad y sin dificultad.
La cuarta condición es realizar esfuerzo para abandonar estados
mentales insanos y para cultivar estados mentales sanos. Tener energía y
abandonar lo insano (akusala) y adquirir lo sano (kusala). El Buddha ha dicho que uno debería ser firme y
constante en su esfuerzo; uno no debería desviarse de su tarea de cultivar lo
sano o benéfico. Entonces, la cuarta condición es el esfuerzo o energía
(vīriya). Aquí solamente se mencionan dos aspectos de la energía,
abandonar lo insano y cultivar lo sano. Abandonar lo insano significa abandonar
lo insano que se hizo en el pasado y evitar lo insano en el presente y el futuro.
Y cultivar lo sano significa adquirir lo sano que todavía no ha sido realizado
y también cultivar o desarrollar lo sano que ya ha sido adquirido. En breve,
nosotros deberíamos esforzarnos para evitar lo insano y para cultivar lo sano.
Cuando practicamos meditación, nosotros estamos realizando un esfuerzo para
estar conscientes del objeto en el momento presente y de esta manera evitar
tanto el apego como la aversión hacia el objeto. Entonces, por medio de la
atención al objeto, aplicando atención al objeto, nosotros podemos evitar estos
dos tipos de estados mentales insanos (apego y aversión) con respecto al
objeto. Si no realizamos esfuerzo para estar conscientes, si no hacemos
esfuerzo para realizar anotaciones cada vez que experimentamos un objeto, no
podremos evitar estos dos tipos de estados mentales insanos. Cuando podemos
evitar estos estados mentales insanos, nuestras mentes se llenarán de estados
mentales sanos como la confianza, atención plena, concentración, entendimiento,
tranquilidad, etc. Cuando practicamos meditación, nosotros estamos realizando
esfuerzo y estamos siguiendo el consejo dado por el Buddha de evitar lo insano
y cultivar y acumular lo sano.
La quinta condición es poseer sabiduría. El Buddha dijo que un monje
tiene sabiduría; está equipado con la sabiduría que percibe el surgir y cesar
de los fenómenos condicionados, el cual es noble y penetrante, y que conduce a
la completa destrucción del sufrimiento. Aquí el Buddha se está refiriendo a la
práctica de la meditación vipassana aunque la voz "vipassana" no se
usa en este discurso cuando el Buddha dice que "un monje posee sabiduría y
está equipado con la sabiduría que percibe el surgir y cesar de los fenómenos
condicionados". Solamente cuando uno practica vipassana, es posible ver el
surgir y cesar de los fenómenos condicionados. Ésta es una de las etapas de los
conocimientos de la meditación vipassana.
Sólo cuando el meditador alcanza esta etapa, recibe el nombre de
"āraddha-vipassaka"; es decir, una persona que comenzado con la
práctica de vipassana. Esto significa que esta persona ha alcanzado una base
firme en la práctica de vipassana. Y esta etapa, el Buddha dice, es noble y
pura; no está mezclada con los estados mentales insanos y es penetrante.
"Penetrante" significa que penetra en la naturaleza de las cosas
porque ve el surgir y cesar de las cosas; ve la impermanencia, insatisfactoriedad e insustancialidad de las cosas. Y este
entendimiento conduce a la completa destrucción del sufrimiento. Cuando un
meditador ve el surgir y cesar de las cosas condicionadas y continúa con la
práctica, después alcanza la próxima etapa en donde ve la disolución de las
cosas, etc. Entonces, el meditador pasará por las diferentes etapas hasta que
madura y alcanza el estado de iluminación. Éstas son las cinco condiciones que
el Buddha enseñó a Meghiya.
No obstante que este discurso fue impartido solamente a Meghiya, debemos
entender que aplica para todas las personas; en especial a aquellos que están
practicando meditación. Por lo tanto, nosotros deberíamos desarrollar estas
cualidades de tal manera que podamos madurar y alcanzar la liberación final.
Recapitulando, las cinco condiciones son
Si podemos cultivar estas cinco condiciones como el Buddha enseñó, nuestra
mente madurará y nosotros podremos lograr la liberación del sufrimiento.
Y el Buddha continuó: "Meghiya, cuando un monje tiene un amigo noble,
un compañero noble, un asociado noble, es de esperar que él sea virtuoso; que
tenga un lenguaje que esté de acuerdo con una vida austera y que conduzca a la
claridad mental; que su energía esté dirigida a abandonar todo lo que sea
insano y a cultivar todo lo que sea sano; que él este equipado con la sabiduría
que conduce a la completa destrucción del sufrimiento". Entonces, entre
estas cinco condiciones, tener un amigo noble es lo básico. Cuando se tiene un
amigo noble, uno puede esperar tener las otras condiciones. Por lo tanto, nosotros
necesitamos un amigo noble o un buen amigo de tal forma que podemos aprender
más acerca de las enseñanzas del Buddha,
más acerca del Dhamma, más acerca de la práctica, y que este amigo noble nos
pueda conducir por el camino correcto y que nos ayude a evitar el camino
incorrecto. Por lo tanto, tener un buen amigo es muy importante.
Una vez el Venerable Ananda le dijo al Buddha:
"Venerable Señor, un amigo noble, en mi opinión, es la mitad de la vida
santa que nosotros estamos siguiendo". Y el Buddha le respondió: "Ananda, no diga eso. Un amigo noble no es la mitad sino
toda la vida santa y no puede haber un mejor amigo noble que el Buddha".
Esto es así porque el Buddha fue la persona que descubrió las Cuatro Nobles
Verdades incluyendo el Noble Óctuple Sendero. Y el
Buddha es la persona que enseñó este Noble Óctuple
Sendero al mundo. Entonces, el Buddha es el mejor de los amigos nobles. No
obstante que el Buddha ya no está aquí ahora, debido a que sus enseñanzas
todavía están disponibles, nosotros todavía estamos en una buena situación. Es
importante tener un buen amigo, un buen maestro. Y si seguimos su consejo, si
seguimos sus instrucciones, si seguimos sus enseñanzas, nosotros podremos poner
un fin al sufrimiento.
Y después el Buddha dijo: "Meghiya, cuando un monje está firmemente
establecido en estas cinco cosas, él debería cultivar otras cuatro cosas. Él
debería cultivar la reflexión acerca de la impureza del cuerpo para abandonar
el deseo sensual; él debería cultivar amor-benevolente para abandonar la mala
voluntad; él debería cultivar la atención en la respiración para cortar los
pensamientos que distraen; él debería cultivar la percepción de la
impermanencia para eliminar la vanidad de 'yo soy'. En uno que percibe la
impermanencia, la percepción de no-yo se establece firmemente; y uno que
percibe el no-yo, elimina la vanidad de 'yo soy' y alcanza el Nibbāna en esta misma vida".
Aquí el Buddha aconseja a Meghiya que practique la meditación acerca de la
impureza del cuerpo (asubha) para abandonar el deseo
sensual, para abandonar el apego a su propio cuerpo o hacia el cuerpo de los
demás. Segundo, él debería practicar amor-benevolente para abandonar la
aversión (dosa). Por medio del amor-benevolente
nosotros podremos eliminar la aversión, la mala voluntad, el enojo y el odio.
Tercero, él debería cultivar la atención a la respiración para eliminar los
pensamientos que distraen. Cuando uno medita, es posible que frecuentemente
surjan estos pensamientos. El cultivo de atención a la respiración es bueno para
cortar estos pensamientos que distraen.
Cuarto, él debería cultivar la percepción de la impermanencia. Para lograr
esta percepción se requiere practicar meditación vipassana. Solamente mediante
la meditación vipassana es posible alcanzar la percepción de la impermanencia.
Cuando un meditador practica meditación vipassana y ve el objeto claramente en
su mente, también ve que ese objeto surge y cesa. Cuando ve el surgir y cesar
del objeto, el meditador entiende que ese objeto es impermanente. Aquí este entendimiento
se denomina "percepción de la impermanencia". Y cuando logra la
percepción de la impermanencia, el meditador podrá eliminar la vanidad o el
orgullo (māna).
Y el Buddha dijo: "En uno que percibe la impermanencia, la percepción
del no-yo se establece firmemente". Esto significa que cuando se ve la
naturaleza impermanente de las cosas, uno también ve la naturaleza insustancial
(anatta). Aquí "anatta" significa no poseer control sobre lo que está
ocurriendo; que no posee sustancia; y que no posee un alma o un yo. Entonces,
el Buddha dijo que una persona que percibe la impermanencia también percibe el
no-yo o la naturaleza insustancial. Cuando la naturaleza insustancial ha sido
percibida, la vanidad del "yo soy" se elimina totalmente. Cuando la
vanidad se elimina totalmente, es decir, cuando la persona alcanza el estado de
Arahant, alcanza el Nibbāna.
En este discurso, primero el Buddha habla acerca de las cinco cualidades
que hay que desarrollar para lograr la maduración de la mente. Aquí el Buddha
enfatizó la importancia de un amigo noble diciendo que la persona que tiene un
amigo noble también debería esperar obtener las otras cuatro condiciones.
Después el Buddha le enseñó a Meghiya la práctica de la meditación de la
impureza del cuerpo (asubha), amor-benevolente,
atención a la respiración y finalmente la meditación vipassana para lograr la
percepción de la impermanencia de los fenómenos. Ver la impermanencia ayudará a
la persona a abandonar el orgullo o la vanidad. Y cuando ve la impermanencia,
uno también verá la naturaleza insustancial. Cuando ve claramente la naturaleza
insustancial (anatta), uno podrá eliminar totalmente la vanidad. Esto significa
que uno alcanzará el estado de Arahant.
En nuestra práctica nosotros deberíamos desarrollar estas cinco cualidades
y también deberíamos practicar estos cuatro tipos de meditación recomendados
por el Buddha en este discurso. Solamente por medio de la práctica de la
meditación vipassana, nosotros podremos alcanzar la percepción de la
impermanencia. Y sólo cuando alcancemos la percepción de la impermanencia,
nosotros podremos ver la naturaleza insustancial de los fenómenos. Sólo cuando
se percibe la naturaleza insustancial de los fenómenos, nosotros podremos
realizar el Nibbāna, el estado de Arahant. Con perseverancia en nuestra práctica, poniendo
suficiente energía, nosotros esperamos alcanzar nuestro objetivo, que es la
liberación de todo el sufrimiento, en esta misma vida.
* * * * *
* La Historia de Meghiya por Venerable U Silananda. Plática impartida el 4
de marzo 2000. Traducción al español por Bhikkhu Nandisena. La fuente usada es
"Times New Roman"
que contiene algunas de las marcas diacríticas de la Lengua Pali; las demás
marcas diacríticas no disponibles en esta fuente han sido reemplazadas con
letras normales. Este
material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en
forma gratuita. ©CMBT 2003. Última revisión jueves,
19 de junio de 2003. Fondo Dhamma Dana.
[1] Nota del Traductor. El Meghiya Sutta se encuentra en el Anguttara
Nikāya, iii 166 y Udāna Pāli 116 (Edición del Sexto Concilio
Buddhista). La historia que el Venerable U Silananda relata ha sido tomada de los
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