VENERABLE U SILANANDA
Traducción Española por Ronald Martínez Lahoz
Se dice en el
Comentario: “Hombres de buenas familias, deseosos por mejorarse, habiendo
entrado a la vida sin hogar en la orden de Buddha, viviendo en grupos de diez,
veinte, cincuenta o cien, acuerdan observancia mediante estas palabras: ‘Amigo,
has renunciado al mundo porque estás deseoso de liberarte en esta vida y no
porque tienes problemas con tus acreedores, temes al castigo del gobierno o del
rey, o tienes problemas para subsistir. Por lo tanto, impide que surjan
impurezas al ir justo en el proceso de ir. Impide que surjan impurezas al
levantarte justo en el proceso de levantarte. Impide que surjan impurezas al
sentarte justo en el proceso de sentarte. Impide que surjan impurezas al
acostarte justo en el proceso de acostarte.’” El acuerdo aquí es impedir o
liberarse de las impurezas justamente en la postura en que surjan para no
permitirle que continúen en las otras posturas del cuerpo. Estos monjes han
acordado seguir esta observancia o cumplimiento.
Continuemos con el
Comentario: “Luego de haber hecho el acuerdo de seguir esta observancia fueron
al pueblo en busca de alimentos y prosiguieron el camino conscientes de las
piedras que estaban en una distancia de medio usabha,1 un usabha y medio gavuta.”2 Tal parece que la distancia
entre las piedras en el camino hacia el poblado era de un cuarto, media y tres
cuartos de milla. Así que fueron al poblado en busca de alimentos conscientes
de las piedras en el camino. Entonces, dice el Comentario: “Ellos iban en
línea.” Cuando hay muchos monjes en un monasterio, caminan en línea en busca de
alimentos. Así que aquí también fueron en línea.
Y continuó el
Comentario: “Si en el transcurso de ir por alimentos surge una impureza en la
mente del monje mientras, justamente, está yendo, él controla o reprime la
impureza.” Es decir, si surge una impureza en el monje mientras va, entonces él
la abandona o la elimina mientras va, mientras camina. Y añade el Comentario:
“Si falla en hacerlo, si no puede liberarse de la impureza mientras
camina...”¿qué debe hacer? “... entonces, se detiene.” Así que cuando el monje
con el pensamiento impuro se detiene, el monje que viene detrás también se
detiene. Cuando éste se detiene, el monje se reprende así mismo diciéndose: “este
monje que viene detrás de mí conoce que ha surgido en mí un pensamiento
impuro.” “Esto es incorrecto.” De esta manera se reprende así mismo.
Entonces, dice el
Comentario: “... habiéndose reprendido a sí mismo y desarrollado la visión
penetrante, entra en el ámbito de los Nobles.” Es decir, practica meditación
reprendiéndose así mismo y, entonces, ahí mismo alcanza el estado de Arahant o
logra la iluminación. Añade el Comentario: “Si no es capaz de lograrlo, si no
es capaz de liberarse de la impureza deteniéndose, entonces, se sienta.” “El
monje que viene detrás de él también se sienta.” Entonces, se reprende así
mismo: “Ahora el monje que sigue sabe que un pensamiento impuro ha surgido en
mí. No es beneficioso para mí.” Así que practica meditación y podría alcanzar
la iluminación justo en ese momento y lugar. “Si no puede lograrlo, si no puede
alcanzar la iluminación, puede detener el pensamiento impuro e ir al poblado
llevando en alto la meditación en su mente.” Esto significa que retoma la
meditación y va al poblado.
Si surgen las impurezas
debe eliminarlas en la postura en que se encuentre, en la posición en que se
encuentre el cuerpo. Si no puede hacerlo, entonces se detiene y trata de
meditar. Podría alcanzar la iluminación en ese momento. Si no puede eliminarlas
deteniéndose o parándose, entonces, se sienta y trata de meditar. Si no puede
alcanzar la iluminación mientras está sentado, entonces, va al poblado por
alimentos con una mente meditativa.
Continúa el Comentario:
“Estos monjes no levantan un pie con una mente vacía de un objeto de
meditación.” Es decir, no dan un paso sin atención. Siempre los dan en
atención. Si diesen un paso sin atención, regresarían y volverían a tomar el
paso. Practican la atención sin permitir que se tome un paso sin atención. Ésta
es la forma en que nosotros siempre debemos mantener la atención. Uno no debe
tomar tan siquiera un paso sin atención. De esta manera los monjes llevan la
meditación al poblado, y regresan con ella a la práctica del monasterio.
El Comentario nos
ofrece cuatro historias. La primera es la del venerable anciano Mahaphussa.3 Se dice que este
venerable anciano vivió por diecinueve años observando la práctica de llevar y
regresar con la meditación - llevándola al poblado y regresando con ella al
monasterio. “Habiéndolo visto ir y venir de esta manera, los labradores,
trilladores de granos, y otros dijeron: ‘Este venerable anciano camina
deteniéndose una y otra vez. ¿Por qué lo hace? ¿Habrá olvidado algo o se habrá
confundido con respecto al camino?’” La gente veía al monje regresar para
volver a retomar el paso una vez más, para luego volver a regresar y retomar el
paso nuevamente. Quizás tuvo que hacerlo un número de veces. Los campesinos que
labraban la tierra lo vieron y se dijeron: “Esta monje camina deteniéndose una
y otra vez. ¿Qué estará haciendo? ¿Habrá olvidado el camino? ¿Habrá olvidado
algo? ¿Habrá perdido algo?” Pero el monje no prestaba atención a esas
habladurías. Sólo cumplía con su obligación de renunciante. Es decir, sólo se
mantenía practicando la meditación. Él alcanzó el estado de Arahant al
llegar al año veinte. Practicó por diecinueve años y en el año veinte alcanzó
la iluminación, convirtiéndose en un Arahant.
El día en que se
convirtió en un Arahant la divinidad que vivía al final de la senda
donde el monje realizaba meditación caminando desde ese lugar emitió desde sus
dedos un brillante resplandor. Era un deva. Los cuatro regentes de la
tierra, Sakka el Rey de los Devas y Brahmasahampati vinieron a servirle.4 El Rey de los Devas y
Brahmasahampati le rindieron honores a este monje.
Había otro monje que se
llamaba Mahatissa. Vivía en los bosques. Él también vio la brillante luz. Al
encontrarse al siguiente día con Mahaphussa, le preguntó: “Anoche había un
resplandor alrededor de su Reverencia. ¿Qué fue eso?” Como el venerable anciano
no quería revelarle su logro, le dijo: “El resplandor pudo haber sido luz
o de una joya o de otras cosas.” Así que no le dijo nada. Entonces, al ser
presionado repetidamente con las palabras: “Usted está ocultando algo,”
finalmente lo admitió con un “sí,” y le informó a Mahatissa sobre su logro. No
podía negarlo al ser presionado una y otra vez, y admitió que ‘sí,’ que se
había convertido en un Arahant. Así que este venerable anciano, después
de practicar por diecinueve años el llevar y traer la meditación, en el año
veinte, alcanzó el estado de Arahant.
La segunda historia es
la del venerable anciano Mahanaga.5 Acostumbraba a vivir bajo el cobertizo de una
enredadera negra. Tal parece que su vivienda estaba hecha de una enredadera. Este
venerable anciano había determinado mantener por sólo siete años las posturas
de pararse y caminar en cumplimiento de la observancia de llevar y traer el
objeto de meditación. Así que tomó la decisión de sólo usar por siete años las
posturas de estar parado y caminando. Lo hizo pensando: “Así honraré la gran
lucha del Bendito.” Antes de que el bodhisatta6 se convirtiera en Buddha estuvo
seis años en el bosque practicando austeridades y meditación. Para honrar su
gran lucha o renunciación este monje tomó la decisión de practicar meditación
por sólo siete años en las posturas de parado y caminando. Quizá quería
destacarse más que el bodhisatta, por lo que tomó la determinación de
hacerlo por siete años en vez de seis.
Entonces, él cumplió
por diez y seis años la observancia de llevar y traer el objeto de meditación,
y sólo por siete años mantuvo las posturas de caminar y estar parado. Y,
nuevamente, por dieciseis años practicó la observancia de llevar y traer el
objeto de meditación hasta alcanzar el estado de Arahant. Se dice en el
Comentario: “Él sólo levantaba su pie con su mente atada al objeto de
meditación.” Es decir, sólo levantaba su pie en atención. “Regresaba,
nuevamente, si lo levantaba sin que su mente estuviese atada al pie.” Seguía
esta misma práctica, es decir, si alguna vez levantaba su pie sin estar en
atención, regresaba y volvía a tomar nuevamente el paso.
Y continúa el
Comentario: “Se acomodó el hábito y llenó su boca con un trago de agua del
cargador que colgaba sobre su hombro y bajo su axila, y habiendo lavado su
vasija con agua del mismo cargador después de pararse a una distancia que llevaría
a la mente de una persona, que mirase desde el poblado, a preguntarse si estaba
viendo, verdaderamente, una vaca o un renunciante.” Es decir, mantenía
distancia cuando iba al poblado en busca de alimentos. La distancia era tal que
no se podía concluir si era un monje o una vaca. Los monjes utilizan un hábito
color marrón así que pueden ser confundidos con vacas. “Allí parado se acomodó
el hábito.” Esto significa que se preparaba para entrar al poblado. Cuando un
monje está en el monasterio tiene un hombro al descubierto. Ésta es la forma
correcta de estar en el monasterio. Debe cubrirse ambos hombros cuando sale y
entra a un poblado. Así que enrollan el hábito y lo colocan en el hombro
izquierdo. Ésta fue la forma en que llevó su hábito.
“Llenó su boca con un
trago de agua.” Tomó un sorbo de agua del cargador de agua que colgaba de su
hombro y bajo su axila. Tal parece que cargaba su propia botella de agua. Así
que usó el agua luego de lavar su vasija con agua del mismo cargador. Significa
que la vasija debe estar mojada de manera que la comida no se adhiera a ella. Así
que lavó su vasija y echó un poco de agua en su boca.
Y continúa el
Comentario, “¿Cuál es la razón por la cual el llenó su boca de agua? Lo hace
pensando: ‘que no exista distracción alguna en la mente aun cuando exprese las
palabras, que tenga larga vida, a los que vienen a ofrecerme veneración o
dádivas.’” Aún es costumbre en Sri Lanka, pero no en Birmania, que cuando
alguna persona laica ofrece sus respetos a un monje él debe decir algo
semejante a ‘sukhi hotu,’ ‘que esté bien y contento.’ Ésta es la
costumbre. Aquí la costumbre es decirle ‘que tenga larga vida’ a las personas
que vienen a ofrecer reverencia o dádivas a los monjes. Él ni siquiera quería
decir eso porque sería una distracción para su meditación. Así que se echaba
agua en la boca con el propósito de no tener que expresar palabra alguna o
decir algo.
Si uno conoce pali le
interesaría saber que ‘abhivadeti’ es el verbo que se usa para referirse
a ofrecer respetos. ‘Abhivadeti’ significa, literalmente, “hacer que
alguien diga algo.” Una persona laica, cuando realiza ciertas acciones, causa
que el monje tenga que decir algo. Ésta es la razón por la cual se usa ‘abhivadeti’
y porque adquirió el significado de ofrecer respetos. Es la costumbre, cada vez
que una persona laica ofrece sus respetos o dádivas, que los monjes digan: ‘que
tengas larga vida, que estés feliz’ u otras bendiciones.
“Pero - añade el
Comentario - él contestará, luego de tragar el agua, cuando le preguntan acerca
del número de monjes o con respecto a la fecha: ‘Reverendo señor: ¿En qué
período de la media luna estamos hoy?’” En los tiempos de Buddha no existían
calendarios. Muchas veces la gente le preguntaba a los monjes acerca de la
fecha o, en ocasiones, preguntaban: ‘¿Cuantos monjes hay en el monasterio?’ Como
se espera que el monje conteste, éstos deben saber el día del mes y el número
de monjes que viven en el monasterio. Si se le pregunta, deben contestar. Así
que se traga el agua y contesta.
‘¿En qué período de la
media luna estamos hoy?’ Los meses se dividen en dos mitades - la clara y la
oscura. Hay quince días en cada mitad. Así que se dice: ‘es el quinto día de la
mitad clara o es el quinto día de la mitad oscura.’ Y añade el Comentario: “Si
no hay preguntas acerca del día o de otras clases, él se va a la hora de irse,
habiendo escupido el agua en la puerta de entrada del pueblo.” Es decir, si no
había preguntas acerca de la fecha u otros asuntos abandonaba el pueblo luego
de escupir el agua en la puerta de entrada.
En ocasiones la gente
pregunta no sólo acerca de la fecha y el número de monjes, sino también acerca
del Dhamma. Si tales preguntas son hechas, entonces debía contestar. De lo
contrario debía mantenerse en silencio. Mantenía su boca llena con un sorbo de
agua para no tener que decir nada y mantenerse en silencio.
Hay una tercera
historia. Es la historia de los cincuenta monjes que residieron durante el
período de las lluvias en el monasterio del palacio Kalamba.7 Esto significa que
observaron vassa8 en este monasterio. Los monjes practican
como observancia tres meses de lluvia. No pueden viajar durante estos tres
meses. Tampoco pueden pasar una noche fuera del monasterio. Hay, sin embargo, una
excepción. Si se les extiende una invitación pueden salir y pasar la noche
fuera. Pueden estar fuera del monasterio por siete días. Esto quiere decir que
pueden estar fuera por seis noches o siete mañanas.9
El Comentario dice lo
siguiente en referencia a los cincuenta monjes: “Durante el día de la luna
llena de julio, es decir, el día en que comenzó la observancia del retiro de
las lluvias, ellos acordaron lo siguiente: ‘No conversaremos entre nosotros sin
haber alcanzado el estado de santidad.’” No interpretamos este voto en el
sentido de que ellos no hablarían nada, pues está prohibido que los monjes
tomen un voto de silencio total. Buddha llamó a ese voto el voto de los tontos.
Como los monjes no son personas tontas, no deben actuar como tales. Lo
interpretamos, por lo tanto, en el sentido de que ellos no hablarían entre sí a
menos que fuera necesario, como se hace en los retiros en los cuales se observa
el noble silencio. Así que acordaron que no conversarían entre sí hasta alcanzar
el estado de Arahant.
Y añade el Comentario:
“Estos monjes acostumbraban llenar sus bocas con un trago de agua antes de ir
al poblado en busca de alimentos. Cuando eran interrogados o les preguntaban
acerca de la fecha u otras cosas, actuaban de acuerdo al método explicado.” Así
que colocaban agua en sus bocas para ir en busca de alimentos, pero contestaban
si se les preguntaba. “La gente del poblado, habiendo visto las manchas de agua
de los monjes que regresaban, decían ‘un monje vino hoy’ o ‘vinieron dos
monjes.’” Los monjes escupían el agua al salir del poblado. La gente, al ver
las manchas de agua, sabían el número de monjes que había venido al poblado ese
día.
Y continúa el
Comentario: “Entonces, la gente pensó: ‘¿Cuál será la razón para que estos
monjes no nos hablen ni se hablen entre sí?’ ‘Si no se hablan es porque
seguramente han tenido una disputa.’ Así que pensaron que no se hablaban porque
se habían peleado. Entonces, las personas laicas se dijeron: ‘vamos, debemos
hacer que se perdonen unos a otros.’ Fueron al monasterio y encontraron que
allí no había dos monjes en un mismo sitio.”
Entonces, un hombre sabio que se encontraba en el grupo dijo: “Gente, un
lugar habitado por personas que están peleándose no es como este. El lugar de
veneración del árbol Bodhi y él que contiene las reliquias están bien
barridos, limpios, ordenados y las escobas están en su lugar. Está bien puesta
el agua de beber y lavar. Todo está limpio y en orden. Verdaderamente éste no
es un lugar en el cual las personas estén peleándose.”
El grupo regresó a su poblado porque sabían que los monjes estaban
observando alguna clase de voto. En tres meses los monjes alcanzaron el estado
de Arahant y llevaron a cabo una pura ceremonia de invitación (pavarana).
Esta ceremonia se lleva a cabo al finalizar el retiro de las lluvias en el mes
de octubre. En la misma, los monjes se invitan a que unos a otros se indiquen
cualquier acción incorrecta en la cual hayan incurrido durante los tres meses
del retiro. Se dice que fue una ceremonia de pavarana pura lo que
significa que la llevaron a cabo personas puras, como son los Arahants.
La cuarta historia es
sobre unos monjes y se parece a la historia del venerable anciano Mahanaga y la
de los monjes que observaron el retiro de las lluvias. Dice el Comentario:
“Esos monjes sólo levantan su pie con su mente atada al objeto de meditación. Habiendo
llegado al vecindario del poblado llenaron sus bocas con un sorbo de agua y se
dirigieron a sus calles. Entraron por las calles en la cual no habían borrachos
pendencieros, jugadores o este tipo de personas, o por donde no hubiese
elefantes, caballos u otros animales alborotados.” Un monje debe tener mucho
cuidado cuando entra a un poblado. Debe saber que el camino por donde va en
busca de alimentos es seguro. Si ve elefantes, caballos, jugadores o borrachos
pendencieros debe evitar ese camino y tomar otro para su ronda de alimentos.
Y añade el Comentario:
“No hacen sus rondas para mendigar alimentos en forma apresurada como si
estuvieran con gran prisa porque no sería una práctica ascética el mendigar
alimentos en forma apresurada.” Es decir, un monje debe lucir digno. No
debe ir con prisa. No debe correr cuando hace sus rondas de alimentos. La
palabra ‘mendigar’ se utiliza para describir a los monjes yendo por alimentos. Ésta
puede ser causa de una mala interpretación entre aquellas personas que no
comprenden las prácticas de los monjes. La palabra ‘bhikkhu’ que
significa monje proviene de la raíz ‘bhikkha’ que significa mendigar. Un
‘bhikkhu’ es una persona que mendiga. Eso es así. Pero ‘mendigar’ no es
mendigar como un mendigo pues los monjes no piden nada. No le dicen a la gente:
‘Por favor deme eso o por favor deme aquello, o deme comida, o lo que sea.’ Su
mendigar se conoce como un mendigar ariya o noble. Esto significa que no
dicen nada. Sólo se paran en frente de una casa. Las personas que conocen la
costumbre salen de la casa y les ofrecen algo o comida.
Cuando un monje sale a
mendigar de esta forma no puede hacerlo rápidamente. Espera un poco en la
puerta de la casa en la cual se detiene cuando entra a un poblado para ver si
las personas están dispuestas a darle de comer. Pasa por alto la casa de haber
alguna señal de indisponibilidad para ofrecerle algo. Entonces, se dirige a la
próxima casa para recibir alimentos.
Puede que luego se dirija al poblado o fuera de éste, o regresa a comer
al monasterio. Algunos monjes comen en el poblado luego de recibir los
alimentos. Siempre hay edificios en los que pueden hacerlo. Así que algunos se
van fuera del poblado y otros regresan al monasterio a comer.
Y continúa el
Comentario: “Se sienta en un buen lugar agradable puesta la meditación en
atención a la percepción repugnante de la comida reflejada mediante los símiles
de engrasar el eje, untar aceites a las úlceras y alimentarse de la carne del
propio hijo.” A los monjes se les instruye a comer meditando. Hacen la
siguiente meditación: “Tomo alimentos no para divertirme, embriagarme, adornar
o llenar algunas de las partes del cuerpo, si no que tomo lo suficiente para
poder practicar lo que el Buddha enseñó.” Así deben reflexionar los monjes cada
vez que toman alimentos. Por esta razón se desalienta el hablar mientras se
come.
También pueden
practicar contemplación en lo repugnante que es la comida. Esto significa
contemplar la fealdad o lo desagradable de la comida. Cuando el monje practica
esta clase de meditación piensa en lo difícil que es ir a mendigar al poblado. A
nadie le gusta ir temprano en la mañana pues se prefiere disfrutar del sueño. Pero
el monje debe ir porque desea alimentos. Éste es un aspecto de lo repugnante
que es la comida. Además, tiene que recorrer el poblado, casa por casa,
recogiendo comida. Éste es otro aspecto de lo desagradable de la comida.
A veces la gente les da
de comer. Pero en otras ocasiones los echan con palabras abusivas. Así que
tienen que aguantar todo eso. Éste es otro aspecto de lo repulsivo del comer. Entonces,
cuando regresan tienen que colocar la comida en su boca. Una vez la colocan en
su boca y mastican, la comida se mezcla con la saliva y se torna repugnante. Así
que hay muchos aspectos repulsivos en la comida. Los monjes pueden practicar
esta clase de meditación al comer.
A veces toman sus
alimentos reflexionando en el símil del eje engrasado, es decir, el símil de
ponerle grasa al eje de la carreta. En los tiempos de los carros de bueyes se
le untaba grasa a los ejes de manera que rodaran con suavidad, sin hacer
ruido. El comer es semejante a engrasar los ejes para que la máquina del cuerpo
corra sin dificultad. Cuando hay llagas en las diferentes partes del cuerpo es
necesario untarle aceite. El cuerpo está lleno de úlceras. Hay que comer la
comida como si se estuviera untando aceite en las llagas.
Con el fin de
desarrollar repugnancia hacia la comida hay que imaginarse que se está
alimentando con la carne del propio hijo. Este símil el Buddha lo explicó en un
discurso. Un pareja atravesó el desierto con su hijo. Se extraviaron y no
tenían comida y agua. Entonces, se sentaron para decidir qué hacer. Acordaron
matar al niño y comer de su carne. Dijeron: ‘Si logramos salir con vida de este
desierto podemos conseguir otro hijo. Mejor es matarlo a que los tres
perezcamos en el desierto.’ Así que mataron al niño. Sin embargo, el
Comentario explica que no mataron al niño. El padre lo envió a la madre y ésta
de vuelta al padre. El niño iba y venía hasta que cayó exhausto y murió. Luego
ellos comieron de su carne justamente para poder salir vivos del desierto. No
querían comer de su carne pero tuvieron que hacerlo porque querían salir del
desierto. Los monjes, de igual forma, son instruidos en que deben comer como si
comiesen la carne de sus propios hijos. Uno debe comer para mantener justamente
el cuerpo vivo y practicar lo que Buddha enseñó, y no por ninguna otra razón.
El monje reflexiona
sobre uno de estos símiles al tomar alimentos. Comer para él es una clase de
meditación. Siempre se le exhorta a no permitir que el apego o la aversión
surjan con respecto a la comida. Por eso es que yo digo que lo que uno come no
es tan importante como el cómo uno come. Se puede comer carne, pescado o
vegetales, pero lo importante es no permitir que el apego o la aversión surjan
con respecto a la comida.
Y continúa el
Comentario: “Se lava después que ha comido. Entonces, descansa el cuerpo un
rato al estar cansado con el asunto del comer.” Luego de comer el cuerpo
está un poco cansado así que uno debería descansar. “Atiende, justamente, la
meditación después de comer como antes de comer, en la última vigilia de la
noche como en la primera.” Es decir, practica meditación con excepción del
corto tiempo que toma para descansar y liberarse del cansancio que produce el
comer. Así que practica meditación antes de comer. Practica meditación después
de comer. Practica meditación en la primera y última vigilia de la noche. Sólo
duerme, alrededor de cuatro horas, durante la vigilia del medio. Ésta es la
persona que se conoce como la que lleva y regresa con el objeto de meditación.
Cuando una persona
emprende la práctica de esta observancia, siempre lleva la meditación al
poblado y de regreso del poblado. Evita hablar llenándose la boca con agua o
por otros medios. Hay, por lo tanto, cuatro clases de personas. La última es la
que lleva y regresa con el objeto de meditación . Y continúa el Comentario: “Se
dice que la persona que cumple la observancia de llevar y regresar con el
objeto de meditación alcanza el estado de Arahant aun
durante su juventud.” Esto significa en una edad temprana o en las primeras
etapas de la vida. Se supone que la vida de un hombre es de cien años. Éstos se
dividen en tres, por lo que la primera etapa es antes de la edad de los treinta
y tres años.
Una persona que cumple
con esta observancia, de llevar y regresar del poblado con la meditación,
alcanza el estado de Arahant en el tiempo de juventud o en la primera etapa de
su vida. “Esto es si posee las suficientes condiciones, si posee los paramis,10 si posee las experiencias
del pasado. Si no lograr alcanzar el estado de Arahant en las etapas
tempranas, entonces lo alcanza en la etapa media. Si no logra alcanzarlo en la
etapa media, entonces lo alcanza al momento de la muerte. Si no lo logra al
momento de la muerte, entonces lo alcanza luego de haberse convertido en un deva.
Si no lo alcanza como un deva, entonces nace como un hombre en la época
en que no ha aparecido un Buddha en la tierra, realiza la verdad, y se
convierte en un Pacceka Buddha.” Un Pacceka Buddha es una clase
de Buddha conocido como un Buddha silencioso o un semi-Buddha. El Pacceka
Buddha se encuentra entre un Buddha y un Arahant.
Y continúa el
Comentario: “Si no alcanza a convertirse en un Pacceka Buddha, entonces
se convierte en una persona que intuye rápidamente como el venerable anciano
Bahiya Daruciriya, o en un gran sabio como el anciano Sariputta, o uno con
grandes poderes mentales como el anciano Mogallana el Grande, o en
un exponente de las prácticas ascéticas como el anciano Kassapa el Grande, o
uno dotado con poderes de clarividencia como el anciano Anuruddha, o en un
experto en la disciplina como el anciano Upai, o en un exponente del
Dhamma como Punnamantaniputta, o en un morador de los bosques como el anciano
Revata, o uno con grandes conocimientos como el anciano Ananda, o uno deseoso
de entrenamiento como el anciano Rahula, el hijo de Buddha.” Así que si no
puede alcanzar una clase de estado de santidad, alcanzará otro estado de
santidad.
No creo que este
Comentario es muy alentador. Hubiese sido muy alentador si se hubiese detenido
después de la primera oración. Es decir, lograr la iluminación en la primera
etapa de vida. Pero dice que si uno no lo logra en la etapa primera, entonces
se alcanzará en la etapa intermedia. Si se fracasa en esta, entonces se
alcanzará en el momento de la muerte. Pero si no se logra la iluminación al
momento de la muerte quizás se alcance en la próxima vida.
Y continúa el
Comentario: “De entre los cuatro que forman el conjunto del que lleva y regresa
el objeto de meditación, el máximo de claridad se alcanza mediante el entendimiento
de dominio.11
Esto significa, verdaderamente, la práctica de la meditación. Pero de acuerdo a
las explicaciones ofrecidas aquí la claridad de entendimiento de dominio
significa tomar el dominio al dominio y de regreso al monasterio, o tomar el
dominio al dominio y de regreso al dominio.
Hay un entendimiento
más. ¿Cuál es? Es la claridad de entendimiento de no ilusión. Dice el
Comentario: “Es claridad de entendimiento de no ilusión no estar confundido al
ir hacia adelante, etc.” Significa comprender la realidad al ir hacia adelante,
regresar, etc. Es, verdaderamente, conocimiento o comprensión. El Comentario
dice que: “Esta sabiduría sólo llega cuando madura la claridad de entendimiento
de dominio.” Así que esta cuarta claridad de entendimiento sólo viene como
consecuencia de la tercera. Es decir, sin esta claridad de entendimiento no
puede haber una cuarta. Así que la claridad de entendimiento de no ilusión
significa sencillamente comprender correctamente el ir hacia adelante, etc. Consiste
en comprender correctamente la cosas que uno hace en el momento presente.
En el Comentario se
dice que: “Esto se debe comprender de la siguiente manera: en esta doctrina un
monje no se confunde como un ser ordinario cegado que al ir y venir se turba y
cree en su confusión.” Muchas personas que no practican meditación piensan en
términos de la entidad de un alma o en términos de un “yo.” Así que piensan que
es el alma la que va hacia adelante o la que hace ir hacia adelante, o que es
el “yo” el que va o el que está haciendo ir. A veces la personas tienen la
noción o la creencia de que un alma está yendo o que nos hace ir, y a veces
creen que es un “yo” el que está yendo o el que hace ir. Aquí se les llama
seres ordinarios cegados porque carecen de la visión de la sabiduría.
Pero el Comentario
dice: “El monje, por el contrario, sin confundirse cuando surge el pensamiento
de - Yo estoy yendo hacia adelante- sabe que con sólo ese pensamiento aparece
el proceso de ir y venir que se origina en la mente, y que produce la expresión
corpórea. Así que por medio de la difusión del proceso de oscilar causado por
la actividad mental este esqueleto llamado ‘el cuerpo’ va hacia adelante.” Él
lo comprende de esta manera.
No sé si ustedes lo
comprenden. Antes de tomar un paso existe la intención ‘yo tomaré un
paso’ o algo parecido. Esa intención surge con sus concomitantes, su
conciencia y otros factores mentales. La intención causa lo que se conoce como
‘el elemento aire. ‘Digamos, por ejemplo, que vamos a dar un paso. Vemos que
existe el deseo o la intención de dar el paso. El deseo o la intención
conjuntamente con los otros concomitantes mentales causan que surjan en el pie
algunas propiedades materiales. Esas propiedades materiales son el elemento
aire.
Existen cuatro clases
de elementos que sirven de base a todas las cosas físicas. Éstos son: tierra,
agua, aire o viento, y fuego. Cuando existe el deseo o la intención mental de
dar un paso, la mente causa que surja el elemento aire. Como existen millones y
millones de momentos de pensamientos en un segundo, los elementos materiales
causados por la mente también son millones y millones. Surgen en el pie
millones de propiedades materiales, especialmente el elemento aire. Así que
existe un tipo de movimiento que son las muchas posturas del elemento aire. Es
decir, el elemento aire crea lo que llamamos movimiento. Con ese movimiento se
da el caminar, el ir hacia adelante.
Añade el Comentario lo
siguiente: “Una persona, que presta atención a los movimientos del pie mientras
medita, los verá cuando su meditación madure.” La persona no los podrá ver la
primera vez que practique la meditación caminando. Pero si presta atención al
caminar la persona notará, primeramente, los movimientos de levantar, mover y
pisar. Entonces, notará que cada movimiento voluntario está precedido por el
deseo de hacerlo, el deseo de moverlo, el deseo de pisar. Es decir, el deseo
causa el surgir de ciertas propiedades materiales. Lo que llamamos ‘levantar’
es sólo la propiedad material del pie. Es a eso que le llamamos movimiento o
‘levantar.’ La persona verá esto cuando madure su meditación caminando. Cuando
se dice: “La difusión en el proceso de oscilar causado por la actividad
mental...,” significa el surgir de las propiedades materiales del elemento aire
como resultado de la intención o de la mente que quiere ir. Cuando la
persona que medita sabe esto, entonces se dice que tiene claridad de
entendimiento en ir hacia adelante o hacia atrás.
Y continúa el Comentario:
“Al levantar el pie los dos elementos de tierra y agua son débiles, pero son
poderosos los otros dos elementos de fuego y aire.” Esto significa que cuando
se levanta el pie, éste se torna liviano. De hecho, así es el carácter de los
elementos fuego y aire. Cuando la persona pisa, los elementos tierra y agua son
más poderosos y los otros dos más débiles. La persona que medita, cuando
levanta el pie o pisa, sabe cuáles elementos son débiles y cuáles fuertes. En
los Comentarios un paso se divide en seis segmentos y no en los tres de
levantar, mover y pisar. El primero es levantar el pie. El segundo consiste en
estirar el pie. El tercero es desviarlo hacia afuera, quizá mecerlo un poco de
un lado a otro. después, está el dejarlo caer o el pisar. Luego está el dejar
el pie en el piso y finalmente se presiona el pie en el piso. Así que se
mencionan en los Comentarios seis etapas en cada paso. Como al principio no es
fácil ver la seis etapas, sólo usamos tres - levantar, mover y pisar.
En cada uno de estos
movimientos algunos de los elementos son más fuertes y otros más débiles. Por
ejemplo, cuando se empuja el pie hacia adelante se dice que está liviano porque
existe la acción, el movimiento. Cuando está liviano los primeros dos
elementos, tierra y agua están débiles, mientras que los elementos fuego y aire
están más poderosos. La persona que medita lo podrá ver y comprender cuando
haya madurado en la claridad de entendimiento de dominio, que es la práctica de
la meditación. La persona que medita también ve que la mente y la materia que
están presentes al levantar el pie no pasan a la próxima etapa. Surgen y
desaparecen en esa misma etapa. Es decir, el fenómeno se deshace rápidamente
luego de existir en la forma de varias secciones, conexiones o partes. La mente
y la materia que surge al levantar el pie no se manifiesta al estirarlo y la
que surge al estirarlo no dura cuando se desvía hacia adelante, etc. Así que la
mente y la materia surge y cesa en cada una de las etapas. Luego de surgir en
varias partes y conexiones, el fenómeno se deshace rápidamente en esas mismas
situaciones. Ni la mente ni la materia cambian de lugar. Surgen en un lugar y
desaparecen en el mismo lugar. Pero, debido a que hay un continuo surgir y
cesar, surgir y cesar, pensamos que cambian de un lugar a otro. De hecho,
surgen en un lugar y desaparecen en el mismo lugar.
Se dice en el
Comentario que: “Ellos surgen y desaparecen sección por sección, conexión por
conexión, parte por parte.” Se ofrece el siguiente símil: “Se deshacen en su
lugar rápidamente crujiendo como semillas de ajonjolí lanzadas en un
sartén ardiente.” Cuando, verdaderamente, se llega a ver el surgir y cesar del
los fenómenos físicos y mentales casi podemos ‘oír’ el crujir de la mente y la
materia surgiendo y desapareciendo. De esta manera la persona que medita
comprende que no hay nadie que va, o que no existe una entidad con un ego que
va o que hace ir. Así que puede contestar fácilmente las preguntas: ‘¿Quién va
hacia adelante?’ ‘¿Quién está ahí yendo hacia adelante?’ La contestación es
nadie. Lo que está ocurriendo, en última instancia, es el ir, el pararse, el
sentarse o el acostarse de los elementos. ¿A qué le llamamos ir? Es sólo el
movimiento de los elementos: tierra, agua, etc. La persona podrá verlo
claramente en su mente cuando madure la claridad de entendimiento de dominio. Ve
que no existe una persona o que nadie va hacia adelante o hacia atrás. Sólo
existe la mente y la materia o sólo los elementos que surgen y desaparecen. Cuando
ve esto claramente en su mente, se dice que la persona tiene claridad de
entendimiento de no ilusión. La persona que medita debe alcanzar este estado de
comprensión de no ilusión.
* * * * *
1 Medida
equivalente a 140 codos.
2 Un gavuta es una medida equivalente a menos
de dos millas.
3 También llamado Mahaphussadeva y
Alindakavasi-Mahaphussadeva.
4 Las cuatro divinidades regentes son Dhatarattha en
el este, Virulhaka en el sur, Virupakkha en el oeste y Vessavana en el norte. Sakka
es el rey de las divinidades y reside en el plano superior de Tavatimsa. Brahmasahampati
reside un el plano superior de los Brahmas.
5 Maha = gran y naga = serpiente;
elefante; un árbol; una persona noble.
6 Bodhi = iluminación y satta =
ser. Un ser extraordinario inclinado a cultivar las perfecciones por un periodo
incalculable de tiempo para finalmente convertirse en Buddha.
7 El Kalambatittha-Vihara es un monasterio en Sri
Lanka.
8 Vassa - año; período de las lluvias. La
antigüedad de los monjes se determina sumando un año después de cada retiro anual
de las lluvias (desde julio hasta octubre), y no de acuerdo con el año
calendario.
9 El Venerable U Silananda explica aquí que tendrá que
regresar al monasterio el próximo miércoles al encontrarse en el retiro de las
lluvias. Aclara que se sigue el período de lluvias de Birmania a pesar de estar
viviendo en Estados Unidos. Ésta es la razón por la cual el retiro de las
lluvias se observa en Estados Unidos durante el verano.
10 Los paramis son virtudes a ser
perfeccionadas. Hay diez: (1) generosidad, (2) moralidad, (3) renunciación, (4)
sabiduría, (5) esfuerzo, (6) paciencia, (7) veracidad, (8) perseverancia, (9)
amor benevolente y (10) ecuanimidad.
11 Se refiere al objeto que un monje constantemente
contempla en su práctica meditativa. Ver explicaciones anteriores.
* * * * *
Código:
FDD 028
Título: Claridad de Entendimiento II
Autor: Venerable U Silananda
Fecha de publicación: No publicado
Editor: Sarah Marks transcibió los cassettes
Dirección del Editor: ---
Original: On Clear Comprehension
Traductor: Ronald Martínez Lahoz
Fecha: 2 de septiembre de 1991
Fuentes: Times New Roman
Páginas: 9
* * * * *
* Venerable U Silananda. Traducción al español
por Ronald Martínez-Lahoz. Reproducción de la traducción española con permiso
del Venerable U Silananda (1999).Este material puede ser reproducido
para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©CMBT 1999.
Última revisión lunes,
13 de marzo de 2000. Fondo
Dhamma Dana.