¿Existe un comienzo?*
por Francis Story
Traducción española
por Marco Ornelas
No es que el
buddhismo niegue la teoría de un Dios-Creador, pero considera la hipótesis no
sólo innecesaria, sino también incompatible con los hechos conocidos. Si para
poder existir el mundo debió haber tenido un creador que lo antecediera, ¿cómo
es que este mismo creador llegó a existir, y por medio de qué leyes estaba
gobernada su naturaleza? Si tal ser fue capaz de existir sin un creador, la
única razón para asumir su propia existencia es removida, porque el mundo mismo
puede igualmente existir sin una causa que le anteceda. ¿Pudiera decirse
entonces que el universo y el proceso de vida tuvieron algún comienzo, o
estamos obligados a pensar en términos de comienzos sólo debido a las
limitaciones de nuestra propia mente?
Un comienzo es un evento
que tiene que suceder en un punto específico del espacio y del tiempo. No puede
ocurrir en el vacío sin tiempo porque las tres condiciones del tiempo -pasado,
presente y futuro- que son necesarias para que suceda cualquier evento, no
pueden darse en un estado sin tiempo. Para que cualquier evento suceda, debe
existir el tiempo antes de que suceda (pasado); el tiempo en que sucede
(presente) y el tiempo después de que sucede (futuro). Pero el tiempo es todo
él un concepto relativo: deben existir eventos sucediéndose para hacer posible
que el tiempo exista, y es sólo a través de ciertos eventos sucediéndose
regularmente, tales como la rotación diaria de la tierra y los cambios de
estaciones, como el tiempo puede ser conocido y medido.
El acontecer de eventos
necesita de la existencia de cosas. Por cosas queremos decir objetos que ocupan
espacio y que por sus movimientos entre sí marcan no sólo divisiones en el
tiempo, sino también áreas medibles en el espacio. Espacio y tiempo son
entonces una unidad; un todo cualitativo con partes cuantitativas o relaciones.
Podemos considerarlas por separado, pero no podemos adelantar ninguna
declaración sobre una que no involucre en cierta manera a la otra. En una
pincelada ésta es la base de la teoría de la relatividad. El conocimiento del
espacio y del tiempo depende de la conciencia y de la posición sin ningún punto
fijo de observación. El movimiento espacial y temporal es común tanto al
observador como al objeto observado, de tal manera que lo que puede ser conocido
no es una "cosa" sino simplemente una relación.
Cuando esto es
comprendido se desprende que nunca pudo haber existido un comienzo –un origen
que surge de la nada– del universo o del proceso de vida. Es cierto que el
universo como lo conocemos se desarrolló de la materia dispersa de un universo
previo, y cuando desaparezca, sus restos, a la manera de fuerzas activas, darán
nacimiento, después de un tiempo, a otro universo en exactamente la misma
forma. El proceso es cíclico y continuo. El complejo espacio-tiempo es curvo, y
en una construcción curva de interrelaciones no puede haber un punto de origen
o salida, de tal manera que en estas series de causas relacionadas es inútil
buscar una Causa Primera. Tenemos la tendencia a buscar primeras causas y las pensamos
necesarias sólo porque nuestras mentes están condicionadas a la relatividad
temporal y espacial; la mente, por su propia naturaleza, debe operar dentro del
mecanismo del cual es ella misma una parte; sólo puede tratar con relaciones.
Esta es la razón por la que se dice en textos buddhistas –"no es posible
descubrir el origen de los fenómenos, y no se puede encontrar el origen de los
seres obstruídos por la ignorancia y entrampados por el deseo ".
De la misma forma que
un universo da origen a otro a través de la energía residual que continuamente
se renueva a sí misma –eso es, por medio del principio de la indestructibilidad
de la materia– en esta misma forma la vida de un ser da origen a otro ser que
no es el mismo en identidad y que no implica un ser inmutable, permanente.
Aquello que los une es llamado en el buddhismo "kamma", o actividad
volitiva; la continuación del proceso causal es llamada "samsara", o
los ciclos del renacimiento; la actualidad del renacimiento y de la existencia
sin ningún principio permanente de identidad o ser es llamada
"anatta".
Cuando se dice que
los ciclos del mundo o períodos del mundo, conocidos en el buddhismo como
kappas, son de una duración inmensurable, debe ser recordado que todos los
conceptos de tiempo son relativos; los medimos desde nuestra propia posición.
En un contexto espacial inmensurablemente más vasto, el contexto del tiempo se
alarga correpondientemente, de tal manera que eventos que cubren millones de
años con nuestros cálculos, pueden ser medibles en términos de segundos. El
cerebro puede enredarse con el concepto de infinitas construcciones
espaciales-temporales que encajan o se impregnan entre sí interminablemente en
todas direcciones, pero no está totalmente fuera de las posibilidades de la
imaginación humana. Aparece con bastante frecuencia en el pensamiento
buddhista; hay un número infinito (expresado convencionalmente como "diez
mil", o "incalculable") de universos y treinta y un planos de
existencia que tienen amplias diferencias en la medida del tiempo.
Lo que es impensable
es un estado no-causal donde ni el espacio, ni el tiempo ni los eventos tienen
existencia alguna. Esto tiene que ser comprendido por medio de la percepción
directa, lo que significa deshacerse de las cadenas de la relatividad y de sus
conceptos y procesos, y contactar dentro de uno mismo el "asankhata"
o elemento incondicionado. La mente pensante, racional y discursiva, al agotar
su exploración de los fenómenos y descubrir que todos ellos son impermanentes y
carentes de realidad esencial, debe trascender este mecanismo, parar los
impulsos generativos, y así producir la liberación final de todos los procesos.
Esta liberación final es llamada Nibbana.
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Artículo tomado del libro Dimensions of Buddhist Thought por Francis
Story (Buddhist Publication Society, Sri Lanka, 1985). Traducción española
por Marco Ornelas. Este texto
fue primeramente publicado en "The Young Buddhist" Year Book de las
Sociedades Budistas de la Universidad de Singapore y de El Politécnico de
Singapore; 1968/1969. Traducción española con permiso del Ven.
Bhikkhu Bodhi de la Buddhist Publication Society. Este material puede ser
reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita.
Traducción española©CMBT 2001. Última revisión viernes
8 de junio de 2001.
Fondo Dhamma Dana.