Bhikkhu Bodhi
Traducido por Patricia Burckle
Revisado por Ronald
Martínez Lahoz y Virginia Etienne
Boletín de la Buddhist Publication Society
No. 6 (Primavera de 1987)
En algunos círculos
donde se practica el Dhamma, la doctrina buddhista del renacimiento se ha
presentado para ser re-examinada rigurosamente en respuesta a la presión de hoy
día de que la enseñanza religiosa sea relevante para la persona y directamente
comprobable. Aunque solo unos pocos pensadores buddhistas contemporáneos han
ido tan lejos hasta sugerir que esta doctrina sea descartada como
‘anticientífica’, otra opinión ha ido ganando terreno en el sentido de que, ya
sea que el renacimiento sea o no un hecho, la ‘doctrina’ del renacimiento no es
esencialmente relevante para la práctica del Dhamma y, por lo tanto, no pude
reclamar que se le asegure un lugar en las enseñanzas buddhistas. Se dice que
el Dhamma se preocupa únicamente con el aquí y el ahora, con ayudar a resolver
nuestros complejos personales mediante un incremento de la conciencia y
honestidad interna. Todo el resto del buddhismo lo podemos dejar como los
‘adornos’ religiosos de una cultura ancestral, absolutamente inapropiados para
el Dhamma de nuestra era tecnológica.
Pero, si dejásemos en
suspenso por un momento nuestras preferencias y fuésemos directamente a
nuestras fuentes, nos encontramos el hecho indiscutible de que el mismo Buddha
enseñó acerca del renacimiento, y lo hizo como un principio básico de sus
enseñanzas. Los discursos del Buddha, vistos en su totalidad, nos muestran que,
lejos de ser un mera concesión a las creencias prevalecientes en su tiempo o
una invención de la cultura asiática, la doctrina del renacimiento tiene
implicaciones muy grandes para toda la práctica del Dhamma, afectándola en dos
aspectos, su finalidad y la motivación con la cual se sigue hasta su fin.
La finalidad del
sendero buddhista es la liberación del sufrimiento, y el Buddha aclara en
numerosas ocasiones, que el sufrimiento del cual se necesita liberación es el
sufrimiento de la atadura al samsara, la rueda de contínuos
renacimientos y muertes. Es seguro que el Dhamma tiene un aspecto que es
directamente visible y personalmente verificable. Al examinar directamente la
propia experiencia podemos ver que la tristeza, tensión, miedo y pena siempre
afloran de la avidez, aversión e ignorancia y, por lo tanto, aquellas pueden
eliminarse al remover estas impurezas. La importancia de este aspecto visible
de la práctica del Dhamma no puede subestimarse, debido a que sirve para
confirmar nuestra confianza en la eficacia liberadora del sendero buddhista. Sin
embargo, el restarle importancia a la doctrina del renacimiento y explicar el
sentido completo del Dhamma como alivio del sufrimiento mental, a través del
aumento de la conciencia, es privar al Dhamma de las amplias perspectivas de
las cuales deriva su profundidad. Al hacer esto, seriamente se arriesga a
reducirlo finalmente a poco más que un sistema antiguo y sofisticado de
psicoterapia humanista.
El mismo Buddha ha
indicado claramente que la raíz del problema de la existencia humana no es
simplemente el hecho de que somos vulnerables a la pena, aflicción y miedo,
sino que nos atamos mediante el apego egoista a un patrón contínuo que se
regenera de nacimiento, envejecimiento, enfermedad y muerte, dentro del cual
experimentamos formas más especificas de aflicción mental. El también ha
mostrado que el peligro principal de las impurezas es el papel que juegan de
ser las causas de que se mantengan los ciclos de los renacimientos. Mientras
permanezcan sin atenderse en los niveles más profundos de la mente, nos
arrastran a través del ciclo de renacer, en el cual derramamos un diluvio de
lágrimas ‘más grande que las aguas del océano’. Cuando estos aspectos son
considerados cuidadosamente, entonces vemos que la práctica del Dhamma no tiene
la finalidad de llevarnos a una reconciliación cómoda con nuestras
personalidades actuales y situación en el mundo, sino iniciar una
transformación interior mucho más amplia que nos dirigirá hacia la completa
liberación de los ciclos de existencias mundanas.
Concedemos que para la
mayoría de nosotros la motivación principal para entrar al sendero del Dhamma
ha sido un corrosivo sentimiento de insatisfacción con el curso de la rutina de
nuestras poco iluminadas vidas, en vez de una aguda percepción de los peligros
que existen en la rueda de renacimientos. Sin embargo, si vamos a seguir el
Dhamma hasta su fin y extraer todo su potencial de paz y sabiduría superior, es
necesario que crezca la motivación de nuestra práctica más allá de lo que nos
indujo, en un principio, a entrar en el sendero. Nuestra motivación subyacente
debe crecer hacia esas verdades esenciales reveladas por el Buddha y,
comprendiéndolas, debemos usarlas para alimentar la capacidad que tienen para
guiarnos hacia la realización de la meta.
Nuestra motivación
adquiere la necesaria madurez mediante el cultivo del recto entendimiento, el
primer elemento del Noble Óctuple Sendero, el cual, segun explicado por el
Buddha, incluye el entendimiento de los principios del kamma y del
renacimiento como fundamentales en la estructura de la existencia. Aunque
contemplar el momento es la clave para el desarrollo de la meditación
penetrante, sería en extremo erróneo sostener que la práctica del Dhamma
consiste en únicamente mantener la atención en el presente. El sendero
buddhista enfatiza el papel que juega la sabiduría como instrumento de
liberación, y la sabiduría no sólo debe comprender la penetración de las
profundidades del momento, sino una comprensión de los horizontes del pasado y
del futuro dentro de los cuales se desarrolla nuestra existencia presente. Tomar
pleno conocimiento del principio del renacimiento nos ofrece esa perspectiva
panorámica desde la cual podremos examinar nuestras vidas en su contexto más
amplío, y el total de la red de relaciones. Esto nos estimulará en nuestra
búsqueda del sendero y nos revelará el significado profundo de la meta hacía la
cual se dirige nuestra práctica, el fin de los ciclos de renacimientos, que la
mente finalmente se libere del sufrimiento.
* * * * *
* Bhikkhu Bodhi.
Traducido por Patricia Burckle y revisado por Ronald Martínez-Lahoz y Virgina
Etienne. Boletín de la Buddhist Publicacion Society No. 6 (Primavera 1987). Este material puede ser reproducido para uso
personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©CMBT 1999. Última
revisión lunes, 13 de marzo de 2000. Fondo Dhamma Dana.