Venerable U Silananda
Conferencia impartida en la
Universidad de Berkeley, California, Estados Unidos
de América,
el 7 de mayo de 1988 con motivo de la celebración de Vesak
(Día de Buddha)
A. Introducción
1. los tres eventos que
se conmemoran
Hoy día nosotros nos encontramos reunidos aquí para conmemorar los tres
importantes eventos en la vida del Buddha. Como ustedes seguramente saben, el
Buddha apareció en el mundo más de seiscientos años antes de Cristo. De acuerdo
con nuestros cálculos tradicionales, el Buddha nació en lo que ahora se conoce
como Nepal en el año 623 A.C. como el hijo del rey Suddhodana
y la reina Maha Maya. Él fue educado como un príncipe
y a la edad de dieciséis años se casó con la princesa Yasodhara.
Después de haber visto los Cuatro Grandes Signos, un hombre viejo, un hombre
enfermo, un hombre muerto y un asceta, él renunció al mundo y se retiró al
bosque a la edad de veintinueve años. Pasó seis años en el bosque practicando
lo que se denomina "dukkara-cariya",
una práctica que él pensaba lo conduciría a la liberación final de todo el
sufrimiento. Él después abandonó esta práctica porque no lo condujo ni siquiera
cerca de su objetivo y siguió el Camino Medio que él descubrió por sí mismo y
como resultado del mismo alcanzó la Iluminación. Después se convirtió en el
Buddha a la edad de treinta y cinco años. Enseñó por cuarenta y cinco años a
dioses y hombres y a otros seres, día y noche. Él murió a la madura edad de
ochenta años. Es interesante notar que su nacimiento, iluminación y muerte
ocurrieron en el día de luna llena del mes de Visakha,
que aproximadamente corresponde con el mes de mayo. Es para conmemorar estos
tres eventos que nosotros hoy día nos encontramos congregados aquí.
2.
ILUMINACIÓN
De los tres eventos recientemente mencionados, la Iluminación es el más
importante porque si no hubiera existido la Iluminación no hubiera existido el Buddha.
Y si no hubiera existido el Buddha, no existiría el buddhismo y tampoco
nosotros nos encontraríamos aquí celebrando Vesak.
Debido a que la Iluminación es el medio de acceso al cese del sufrimiento,
que puede ser logrado por todos aquellos que tienen éxito en la práctica de la
meditación vipassana, es importante que nosotros
tengamos un entendimiento correcto de qué es la Iluminación. De acuerdo con las
enseñanzas del Buddha, la Iluminación significa la realización del Nibbana y la erradicación de las impurezas mentales. Hay
tres tipos de Iluminación: la Iluminación como Buddha Supremo, la Iluminación
como Pacceka Buddha (Buddha Inferior) y la
Iluminación como Arahant. Los Buddhas
no requieren de un maestro o de instrucciones para lograr la Iluminación y con
ésta alcanzan el estado de omnisciencia, la sabiduría que conoce todo. Los Pacceka Buddhas también alcanzan
la Iluminación por sí mismos pero no poseen omnisciencia como los Buddhas. Los Arahants son
aquellos que no poseen omnisciencia y necesitan un maestro o instrucciones para
alcanzar la Iluminación.
Debido a que la Iluminación de cualquier tipo implica la erradicación de
las impurezas mentales, podemos inferir de la conducta y comportamiento de la
persona si él o ella es realmente iluminada o no. En
las Escrituras se dice que después de que una persona ha alcanzado el primer
estado de Iluminación (hay cuatro estados), él o ella no es capaz de romper
ninguno de los Cinco Preceptos, no matar, no robar, no tener conducta sexual
incorrecta, no mentir y no consumir alcohol, drogas o intoxicantes. Cuando un
individuo se convierte en Arahant, la mente se vuelve
totalmente libre de las impurezas mentales como el deseo o apego, enojo o odio, e ignorancia. Por la presencia o ausencia de las
impurezas mentales, nosotros podemos juzgar si una persona es o no un Arahant.
3. EL
BUDDHA
Como el Buddha era completamente iluminado, su mente estaba totalmente pura
sin ningún rastro de impurezas mentales. Él no nació como Buddha, sino que se
convirtió en Buddha como resultado de su propio esfuerzo. Él era un ser humano
extraordinario sin igual o comparación en el mundo de los dioses y hombres. Él
nos enseñó a depender en nosotros mismos para nuestra liberación y nos aconsejó
que fuéramos islas en nosotros mismos. Él mostró por medio de su ejemplo que un
hombre por medio de su esfuerzo es capaz del más elevado conocimiento y de la
Suprema Iluminación. Él enseñó que el hombre se puede liberar del sufrimiento y
realizar la paz eterna del Nibbana sin depender en un
Dios externo o sacerdotes mediadores. Él otorgó completa libertad de
pensamiento a sus seguidores. Él abogó por la no-violencia. En la historia del
buddhismo nunca ha habido una guerra en el nombre del buddhismo. Las enseñanzas
profundas y benignas del Buddha han ayudado a millones y millones de seres a
obtener una felicidad verdadera y ganar la liberación de todo sufrimiento. Él
declaró que sus enseñanzas tienen solamente un sabor, el sabor de la
liberación.
B. ¿CÓMO
LLEGÓ EL BUDDHISMO A AMÉRICA?
Es realmente una fortuna que las enseñanzas del Buddha que tienen el sabor
de la liberación hayan llegado a América. Podría ser de interés comparar la
llegada del buddhismo a América con la llegada del cristianismo a Oriente. Con
la expansión del colonialismo europeo a partir del siglo XVI, un país después
de otro en Asia, especialmente en el este y sudeste de Asia, se convirtieron en
colonias de una u otra de las potencias europeas. Con el colonialismo fueron
los misioneros cristianos para convertir a las gentes nativas al cristianismo.
En otras palabras, el cristianismo fue llevado a Asia por misioneros cristianos
con la intención de hacer proselitismo con la gente nativa.
Pero cuando vemos la forma en que el buddhismo llegó a América, nosotros
vemos un cuadro diferente. El buddhismo fue traído a este país, al menos al
comienzo, por necesidad. Gente comenzó a emigrar desde Asia a esta tierra de
oportunidades desde bastante temprano. Aquí ya había emigrantes chinos en 1880.
Algunos de ellos vinieron en búsqueda de las oportunidades que este país
ofrecía, pero también muchos fueron traídos como una fuente de mano de obra
barata. También los japoneses fueron unos de los primeros que emigraron a este
país.
Estos inmigrantes pronto descubrieron que "el paraíso en la tierra"
era para ellos un "desierto espiritual". Por lo tanto, ellos
comenzaron a construir templos y a traer monjes buddhistas
a América. De esta manera, el buddhismo primariamente vino a este país para
beneficio de los emigrantes de Asia. Tan pronto como 1853, nos dicen, había un
templo en el barrio chino de San Francisco, y el número de templos tanto en
California como en otros lugares se fue incrementado con el paso del tiempo.
Los inmigrantes continuaron viniendo a este país. Después vino la guerra de
Corea y Vietnam en las cuales los Estados Unidos se vieron muy involucrados.
Después de estas guerras, millones de asiáticos, algunos como inmigrantes y
otros como refugiados, vinieron a establecerse a América. Ellos trajeron sus
prácticas religiosas y, como ayuda para sus necesidades religiosas y
espirituales, ellos después trajeron a monjes buddhistas
a América. No sería erróneo decir que los Estados Unidos de América es el país
en donde se encuentran casi todas las formas de buddhismo. Solamente en el Área
de la Bahía (de San Francisco), y también en otras partes de este país,
nosotros encontramos Buddhismo Mahayana y Buddhismo
Theravada, es decir, encontramos el buddhismo como se practica en China, Japón,
Tíbet, Corea, Vietnam, Sri Lanka, Burma
(Myanmar), Tailandia, Camboya y Laos. Todos estos grupos tienen uno o más
templos de su tradición. (Yo no voy a darles una lista de los templos buddhistas porque ustedes pueden con facilidad obtener esta
información en los directorios.)
No obstante que el propósito principal de traer el buddhismo a América fue
para ayudar a los miembros de los diversos grupos étnicos con sus necesidades
religiosas y espirituales, esto no significó que se descuidó la enseñanza y la
difusión del buddhismo a otros estratos sociales. Ahora los americanos pueden
ir a cualquier templo o centro a estudiar buddhismo o a practicar las
enseñanzas del Buddha. De paso, sería interesante notar que los monasterios,
templos y centros fueron establecidos principalmente con generosas donaciones,
una hermosa e importante tradición que fue traída aquí por las gentes de Asia.
Además de los grupos asiáticos hay otros grupos que introdujeron el
buddhismo en este país. Durante las guerras de Corea y Vietnam, muchos
americanos fueron enviados como tropas a Asia. Su principal deber era pelear,
pero ellos también entraron en contacto con gente buddhista, con las enseñanzas
del Buddha y con las prácticas buddhistas. Y
sintieron interés en el buddhismo. Después que fueron dados de baja como
soldados, muchos de ellos fueron de nuevo a los países de Asia para estudiar y
practicar el buddhismo. Hubo también personas que fueron a Asia como miembros
de los Cuerpos de Paz (Peace Corps)
o incluso por sí mismos, y que después regresaron como buddhistas.
Incluso unos pocos de ellos fueron ordenados para obtener experiencia personal
en la vida monástica.
Éstas eran personas que estaban descontentas con su religión tradicional.
Ellos estaban buscando un sistema de enseñanzas y práctica que pudiera
satisfacer su sed por lo que para ellos era una mejor forma de practicar. Ellos
se sintieron satisfechos con las enseñanzas buddhistas,
que ellos estudiaron y practicaron. Y cuando regresaron a América, ellos
comenzaron a enseñar buddhismo, especialmente meditación buddhista, a sus hermanos
y hermanas. Su énfasis es en la práctica de las enseñanzas del Buddha, que, por
supuesto, incluye la meditación vipassana. Gracias a
su entusiasmo, devoción y esfuerzo desinteresado, un gran número de gente ha
tenido la oportunidad de apreciar el buddhismo y disfrutar de los beneficios de
la meditación vipassana.
C. LAS
DIVISIONES MODERNAS DEL BUDDHISMO EN AMÉRICA
Es un placer notar que el buddhismo ha sido traído a América y que va a permanecer
aquí. Durante los tiempos tempranos de introducción en América el crecimiento
fue lento, pero el buddhismo obtuvo impulso especialmente después del periodo
de la guerra del Vietnam. Cuando visité este país en 1958, yo no encontré
muchos templos o centros buddhistas, ni tampoco
muchos buddhistas. Pero cuando vine a América de
nuevo en 1979, había muchos grupos, centros y templos buddhistas.
De hecho, mi maestro de meditación, el difunto Venerable Mahasi
Sayadaw, fue invitado por la Insight Meditation Society de
Massachussets para enseñar meditación vipassana y
conducir retiros aquí en América. Solamente en el Área de la Bahía ahora hay
monasterios y templos buddhistas de origen chino,
japonés, tibetano, vietnamita, tailandés, birmano, camboyano, laosiano, y
también centros de meditación fundados por americanos.
No obstante lo prometedor de este crecimiento, como yo lo veo, hay una
tendencia a la división. La primera división está compuesta de los diferentes
grupos buddhistas asiáticos. Miembros de esta
división quieren mantener el buddhismo como se practica en sus respectivos
países, renuentes o incluso adversos a hacer adaptaciones. Ellos también
quieren mantener sus prácticas religiosas y culturales intactas, como por
ejemplo los ritos y rituales que son tan importantes para ellos porque en sus
países la cultura indígena y las prácticas buddhistas
están indistinguiblemente mezcladas. Su orgullo nacional y también la fe en su
religión los mueve a trasmitir estas prácticas sin cambio a las generaciones
venideras. En breve, ellos se ven a sí mismos como los custodios legales del
buddhismo, protegiéndolo contra las incursiones de los cambios y adaptaciones
radicales.
La gente que pertenece a la segunda división está dispuesta, aun deseosa, a
hacer cambios, radicales o de otro tipo, para adaptar el buddhismo a las
condiciones de América. La mayoría de los americanos pertenecen a esta
división. Ellos piensan que a cualquier país que el buddhismo fue,
inevitablemente experimentó cambios y adaptaciones, y que debería ser así
también en América. Ellos piensan que si el buddhismo no se puede adaptar a las
condiciones de América, no podrá sobrevivir aquí. Mucha de esta gente también
es adversa a lo que ellos llaman "atavíos culturales". Ellos piensan
que no tienen que adoptar una cultura foránea para abrazar al buddhismo. Ellos
quieren eliminar del buddhismo las prácticas étnico-culturales. Hay también
algunos que piensan que los monjes no son indispensables para difundir y
mantener vivo el buddhismo en Occidente. Hay también mujeres entre los
americanos que están cansadas de haber sido dominadas por los hombres y que
están tratando de establecer grupos donde las mujeres son los líderes, o al
menos, disfrutar de igualdad en la participación, estatus y oportunidad. Ellas
sostienen que están avanzando en la creación de una forma de buddhismo
distintamente americana, feminista y democrática. En breve, este grupo quiere
americanizar el buddhismo, como ha ocurrido con todo lo demás que vino a
América.
Hay incluso otro grupo de gente, en su mayoría americanos, que quieren
mantener el buddhismo en su prístina pureza. Ellos están interesados en
adquirir un entendimiento profundo de las enseñanzas del Buddha. Ellos quieren
estudiar seria, completa y cuidadosamente las enseñanzas del Buddha, como
fueron registradas en los textos originales, de tal forma que ellos puedan
incorporar lo que han aprendido, lo más posible, en sus vidas cotidianas. Ellos
también están interesados en el estudio del Abhidhamma,
las enseñanzas filosóficas y psicológicas del Buddha, dicho estudio, ellos
están convencidos, es indispensable para adquirir una correcta comprensión de
los Suttas. No obstante que en la actualidad el
número de este tipo de personas es pequeño, es alentador ver que día a día va
aumentando. Estoy muy satisfecho de ver que el Abhidhamma
ha prendido raíces en el suelo de América.
D. ¿QUÉ
FORMA DE BUDDHISMO?
Éste es el panorama, como yo lo veo, del estado del buddhismo en América
hoy en día. La pregunta ahora, yo pienso, es, ¿qué forma va a tomar el
buddhismo en América? Nadie será capaz de decir con certeza qué forma el
buddhismo tomará. ¿Será posible un compromiso? En mi opinión, es muy difícil
que los grupos mencionados lleguen a un compromiso aceptable. Lo que más
podemos esperar es que ellos coexistan y cooperen en el desarrollo general del
buddhismo en América.
Nos guste o no, nosotros tenemos que admitir que el buddhismo cambió en las
diferentes épocas y en los diferentes países. Ésta es la razón por la que hay
tantas denominaciones de buddhismo hoy en día en el mundo. Además, en todos los
lugares que el buddhismo fue, algunas prácticas culturales nativas se
infiltraron imperceptiblemente y usaron la vestimenta del buddhismo, no menos
que el buddhismo se mezcló con la prácticas culturales indígenas. Si nosotros
trasmitimos el buddhismo, mezclado con prácticas culturales y no en su prístina
pureza, a las generaciones futuras, estaremos haciendo algo imposible, porque
no obstante que nos esforcemos por mantener nuestras culturas intactas, llegará
el día en que –y pienso que este día no está distante– la mayoría de nuestras
culturas será olvidada por nuestros descendientes, quienes, en esa época,
habrán sido totalmente absorbidos en la
corriente principal de la cultura americana. Por lo tanto, es nuestro deber
educar a las generaciones futuras. Nosotros tenemos que explicarles cuáles son
las prácticas culturales y cuáles son las prácticas puras que son esenciales e
indispensables.
Por otro lado, si nosotros vamos a hacer cambios cada vez que consideramos
que las condiciones requieren cambios y no tratamos de cambiarnos a nosotros
mismos, seguramente terminaremos con cambios solamente y no con el original. El
Buddha una vez nos dijo que el gran océano y su "Dhamma y discípulos"
(sus enseñanzas y la comunidad de monjes), tienen ocho extrañas y maravillosas
cualidades. Con respecto a la cuarta cualidad, el Buddha dijo:
Y así monjes, como estos grandes
ríos, el Ganges, el Jumma,
el Aciravati, el Sarabhu,
el Mahi, cuando llegan al gran océano, pierden sus
nombres e identidades anteriores y se reconocen simplemente como el gran
océano, de la misma manera, monjes, (miembros de) estas cuatro castas, noble,
brahmán, mercader y baja, habiendo renunciado de la vida del hogar y entrado en
la vida monástica en este Dhamma y disciplina proclamados por el que ha
encontrado la Verdad, pierden sus nombres y clanes anteriores y son reconocidos
simplemente como monjes, hijos del Sakya... Ésta,
monjes, es la cuarta extraña y maravillosa cualidad, que los monjes, al
contemplarla constantemente, se deleitan en este Dhamma y disciplina (Vinaya—Book of
Discipina V p. 332).
Nosotros debemos notar que, en la cita de arriba, el Buddha no dice que el
océano se adapta a los diferentes ríos que desembocan en el mismo, pero dice
que los diferentes ríos pierden sus nombres e identidades anteriores y vienen a
ser reconocidos como el gran océano. En otras palabras, el Buddha dijo que son
los ríos los que se adaptan al océano y no el opuesto.
El Buddha también relató una fascinante historia acerca de cómo la gente
que hace cambios termina perdiendo completamente el original. Esta historia ha
sido elaborada por los comentaristas de antaño. La historia dice lo siguiente:
Había una vez un cangrejo
gigantesco en la región de los Himalayas. Fue muerto
por los elefantes y cuando el cuerpo se descompuso, sus pinzas flotaron y con
la corriente fueron llevadan al río Ganges. Unos príncipes llamados Dasaraha,
que estaban jugando en el río, las recogieron y construyeron con éstas un gran
tambor. Cuando éste se hacía sonar, su sonido se difundía por toda la ciudad.
Por lo tanto, éste fue convertido en el tambor de ceremonias y fue guardado en
una sala... Debido a que se usaba para llamar a la gente se le dio el nombre de
tambor "Anaka". Cuando éste empezó a
romperse y deteriorarse, los príncipes lo repararon utilizando clavijas de
plata y oro, hasta que llegó un día cuando el tambor original había
desaparecido y solamente quedaba un armazón de clavijas. Y cuando se hacía
sonar, su sonido no alcanzaba a llegar ni siquiera al final de la sala (Samyutta Nikaya, ii p. 266).
Entonces, existe el peligro de perder completamente el original cuando uno
hace un cambio después de otro. Nosotros también debemos ser cuidadosos, que en
nuestro afán de quitar los atavíos culturales del buddhismo, no substituyamos
un atavío por otro.
Por lo tanto, en mi opinión, el estado ideal sería una forma de buddhismo
exactamente como se encuentra en los textos originales y no una forma que ha sido
mezclada con prácticas culturales o una forma donde el buddhismo ha sido
radicalmente cambiado. Yo estoy hablando de una forma de buddhismo donde la
teoría se corrobora con la práctica, una práctica guiada por la teoría. Si
podemos crear esta forma, creo, nosotros estaremos cumpliendo fehacientemente
nuestro deber con el Buddha, a quien nosotros respetamos y adoramos.
No obstante esto, cualquier forma que el buddhismo asuma en este país, será
para "el bien de muchos, para el bienestar de muchos, para el beneficio de
muchos".
E.
CONCLUSIÓN
Queridos amigos, yo les he presentado el desarrollo del buddhismo en
América como yo lo veo. He hablado acerca de grupos de asiáticos deseosos de
mantener sus respectivas prácticas religiosas y culturales. Y he hablado de
algunos americanos ansiosos de cambiar y americanizar el buddhismo. Yo pienso
que estos deseos provienen de la noción del ego que es la fuente de todo
sufrimiento. Debido a que todavía no podemos descartar esta noción del ego,
nosotros hablamos de nuestro país, nuestra cultura, nuestra religión; o
hablamos de buddhismo asiático, buddhismo americano, buddhismo occidental. Si
pudiéramos descartar esta noción del ego, como el Buddha nos enseñó, no
estaríamos hablando acerca de este o aquel país, de esta o aquella cultura, de
esta o aquella persona, de él o ella, de usted o yo. Si nosotros correctamente
entendemos la enseñanza del Buddha acerca de no-yo, no solamente por medio de
la lectura de libros, de escuchar pláticas o mera especulación, sino de una manera
real, experimentalmente por medio de la meditación, todos estos problemas que
se originan en la noción del ego, ciertamente desaparecerían y seríamos capaces
de disfrutar paz interior para siempre. Después de todo, como devotos
discípulos del Buddha, esto es lo que deberíamos hacer. El Buddha dijo:
Como uno inclinado por una espada
amenzante,
Como uno cuyo cabello y turbante
está en flamas,
Que el hermano, atento y alerta,
Se esfuerce para dejar atrás la
noción del ego (Kindred Saying,
I, 19).
* * *
* "El
Desarrollo del Buddhismo en América". Conferencia impartida por el Venerable U Silananda en la Universidad de Berkeley, California, Estados Unidos de América, el 7 de
mayo de 1988 con motivo de la celebración de Vesak
(Día de Buddha) . Traducción al español por Bhikkhu Nandisena. Este material puede ser
reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita.
©CMBT 2003. Última revisión domingo, 22 de junio de 2003. Publicaciones Fondo Dhamma Dana.