Existen tres tesoros o joyas en el buddhismo:
El Buddha, el Dhamma y la Sangha. Anoche hablé acerca del Buddha y en el día de
hoy les hablaré del Dhamma. Antes de estudiar el Dhamma debemos comprender lo
que significa la palabra ‘dhamma’. Quizás estén familiarizados con la palabra
‘dharma’ que en su forma sánscrita. Los occidentales y estudiosos conocen más
el sánscrito que el pali. Aun los buddhistas y algunos monjes theravadas usan
términos sánscritos cuando escriben acerca del Buddhismo Theravada. Pero yo soy
parcial por la Lengua Pali. Se cree que la Lengua Pali fue el idioma que el Buddha utilizó o al menos el
más cercano al usado por Él. El pali es el lenguaje sagrado del Buddhismo
Theravada. Así que prefiero utilizar palabras en pali cuando hablo acerca del
buddhismo. Utilizaré palabras como ‘dhamma’, ‘Nibbana’, etc. El significado de
estos términos es esencialmente el mismo ya sea que esté en sánscrito o pali.
La palabra ‘dhamma’ se refiere a algo que
sostiene. Cuando uno sostiene algo en las manos uno evita que caiga. El
‘dhamma’ es aquello que sostiene y evita que algo caiga. De acuerdo a su
significado básico se puede llamar ‘dhamma’ a cualquier cosa que sostenga algo.
Sin embargo, las palabras adquieren significados específicos a través de su uso.
Así que en este caso no se le llama ‘dhamma’ a todo lo que sostiene sino a algo
con un significado específico. ¿El Dhamma sostiene qué? Sostiene a los seres.
Es decir, evita que los seres caigan en estados de aflicción, caigan en el
sufrimiento de los ciclos de renacimiento.
¿Sostiene a todos los seres de caer en los
cuatro planos de aflicción y de sufrir en el ciclo de renacimiento? No,
sostiene solamente a aquellos seres que han alcanzado el Sendero, han realizado
el estado de cesación o el Nibbana y practican de acuerdo a las enseñanzas. El
Dhamma sostiene a aquellas personas de caer en los cuatro estados de miseria y
en el sufrimiento del ciclo de renacimiento.
En el buddhismo se enseña que existen 31 planos
de existencia. A cuatro de ellos se les llaman estados de aflicción o de
miseria. Éstos son (i) infierno, (ii) el reino animal, (iii) espíritus
carenciados y (iv) otra clase de espíritus. Cuando un ser renace en los cuatro
estados de aflicción debe soportar una gran cantidad de sufrimiento. Aun sin
nacer en estos cuatro estados, en los otros planos de existencia también
sufrirá dolor, vejez y muerte.
Cuando una persona se ilumina y alcanza el primer estado de iluminación no caerá en los cuatro estados de aflicción. Es decir, no renacerá después de su muerte en estos cuatro estados. El hecho de haber realizado el Dhamma la mantendrá o evitará que caiga en los cuatro estados de aflicción. También sólo tendrá siete renacimientos más en el ciclo de renacimientos. Se salvará de sufrir en el ciclo de renacimientos en los estados de aflicción y sufrirá en el ciclo de renacimientos por un máximo de siete vidas. Por esta razón se dice que el Dhamma sostiene o protege a los seres de caer en los estados de miseria y sufrimiento.
El Dhamma sostiene solamente a aquellos seres
que han alcanzado el sendero. Esto significa que sostiene a aquellos que han alcanzado el estado de
iluminación, que han realizado la cesación
o Nibbana. Se refiere a aquellos que han alcanzado la iluminación, a
aquellos que practican de acuerdo a cómo han sido instruidos, a aquellos que
siguen las instrucciones del Buddha y están practicando el Dhamma. Aquellos que
practican el Dhamma y que practican la meditación vipassana también serán
protegidos de caer en los cuatro estados de aflicción. Sin embargo, esa
protección no es segura. Ésta es la razón por cual la protección de la
meditación vipassana no está incluida aquí. La intención aquí es referirse
solamente a alcanzar el Sendero que es la mejor protección, el mejor apoyo.
Una persona que ha alcanzado el sendero es una
persona que ha logrado la iluminación. Esta clase de persona es protegida por
el Dhamma. El Dhamma la mantiene de caer en los cuatro estados de miseria y de
sufrir en el ciclo de renacimientos.
¿Qué es este Dhamma? La palabra Dhamma tiene
muchos significados. Significa cosas diferentes en diferentes contextos. Es
importante saber cuál es su significado en determinados contextos. En el
contexto de las Tres Joyas del buddhismo, cuando un dice “Voy al Dhamma por
refugio”, Dhamma significa los Cuatro Senderos, las Cuatro Fruiciones, el
Nibbana y las enseñanzas de los textos. Decimos que hay diez clases de Dhamma:
Cuatro Senderos, Cuatro Fruiciones, el Nibbana y la enseñanza de los textos.
Cuando una persona alcanza la iluminación, la
alcanza como resultado de la meditación vipassana. Cuando la meditación
vipassana madura surge en algún momento un tipo de conciencia en la mente de la
persona que medita, un tipo de conciencia que nunca había experimentado antes
en esta vida o en vidas anteriores. Ese tipo de conciencia es tan poderosa que
luego que cesa la persona se transforma significativamente. De hecho, esa
conciencia conjuntamente con otros factores mentales que surgen con ella es
capaz de erradicar las impurezas mentales de una vez y para siempre. Cuando esa
conciencia surge, toma al Nibbana como objeto. Esa conciencia se conoce como
‘el Sendero’. Se conocen como ‘el Sendero’ no sólo a la conciencia sino a los
factores mentales que surgen con ella.
Se llama ‘el Sendero’ porque es una manera
segura o un camino seguro para alcanzar el Nibbana. Cuando uno está en el
Sendero, uno está definitivamente seguro de alcanzar el Nibbana. Por esta razón
se le llama ‘el Sendero’.
La conciencia de fruición sigue inmediatamente a
la conciencia del sendero y ésta es otra clase de conciencia diferente. Como lo
indica su nombre esta conciencia es el resultado de la conciencia del sendero.
La conciencia de fruición sigue inmediatamente a la conciencia del sendero sin
intervención. Se dice que la conciencia de fruición surge dos o tres veces. En
la realidad de la práctica el que surja dos o tres veces no significa mucho
porque un momento de conciencia puede ser más corto que una billonésima de
segundo. En un segundo pueden surgir y cesar billones de momentos mentales. A
la conciencia del sendero le sigue inmediatamente la conciencia de fruición.
Luego de alcanzar la iluminación de esta
manera, una persona puede practicar la meditación nuevamente para alcanzar otro
estado superior de iluminación. Cuando una persona alcanza el segundo estado de
iluminación, surge allí un tipo de conciencia llamada conciencia del sendero
que no ha sido experimentada anteriormente por la persona. La conciencia del
sendero es otra vez seguida inmediatamente por la conciencia de fruición.
Si vuelve a practicar nuevamente podría alcanzar el tercer estado de iluminación.
Surgirá nuevamente una conciencia del sendero y de fruición. Si medita aún más
alcanzará el cuarto estado, el último estado de iluminación. Surgirá nuevamente
la conciencia del sendero y la conciencia de fruición.
Hay cuatro conciencias del sendero y cuatro
conciencias de fruición. Ambas conciencias del sendero y de fruición toman al
Nibbana como objeto. El Nibbana sirve de objeto o apoyo para las conciencias
del sendero y de fruición. Solamente cuando la conciencia del sendero toma al
Nibbana como objeto, ésta puede surgir. Por lo tanto el Nibbana ayuda, de
cierta forma, a que la conciencia del sendero erradique las impurezas mentales.
Y solamente cuando surge la conciencia del sendero se erradican las impurezas
mentales.
Ahora tenemos nueve Dhammas: cuatro senderos,
cuatro fruiciones y su objeto que es el Nibbana. El Dhamma también significa, generalmente, las enseñanzas, las
enseñanzas de los textos como el Discurso de Los Cuatro Fundamentos de la
Atención, el Discurso sobre las Cuatro Nobles Verdades, etc. Así que hay en
total diez clases de Dhammas. Aunque se diga que Buddha posee innumerables
cualidades o, tradicionalmente, nueve o diez cualidades, se dice que el Dhamma
posee seis cualidades.
La primera cualidad del Dhamma es que está bien
divulgado o bien explicado. Existen
muchas interpretaciones de la palabra pali ‘svakkhata’. Una de éstas es que
está bien explicado o bien enseñado de manera que es ‘bueno al principio,
bueno en el medio y bueno al final’. ¿Qué significa que es ‘bueno al
principio’? Cuando escuchamos el Dhamma con sólo escucharlo podemos suprimir
las impurezas mentales. Nuestras mentes se tornan lúcidas. Se llenan de gozo,
alegría y tranquilidad. El Dhamma nos hace bien cuando se escucha o se oye. Así es al principio. ‘Bueno al
principio’ significa que nos hace bien cuando se oye al suprimir las impurezas
mentales. Cada vez que estamos deprimidos o arrepentidos queremos escuchar el
Dhamma, asistir a una charla sobre el Dhamma o aun escuchar la recitación de
ciertos discursos. Cuando escuchamos el discurso nuestras mentes se tornan
claras, alegres y pacíficas. Así que el Dhamma es ‘bueno al principio’.
Es ‘bueno en el medio’. Significa que cuando lo
practicamos obtenemos resultados de la práctica. Alcanzamos felicidad, paz o
como dicen las palabras de los Comentarios, obtenemos el gozo de la práctica de
la meditación samatha (tranquilidad) y vipassana (introspección).
Esto es lo que significa que es ‘bueno en el medio’. Nos hace bien cuando se
practica al brindarnos el gozo de samatha y vipassana. Cuando
practicamos el Dhamma y practicamos meditación nuestras mentes se calman y se
tornan pacíficas y tranquilas. En esos momentos disfrutamos de felicidad y paz.
Esto es lo que significa que el Dhamma es ‘bueno en el medio’’.
‘Bueno al final’ significa que cuando hemos
practicado el Dhamma y obtenido los mejores resultados de la práctica, nuestras
mentes se tornan firmes e imperturbables ante objetos deseados o no deseados,
ante objetos placenteros o no placenteros. Esto significa que cuando hemos sido
completamente exitosos en la práctica y nos hemos convertido en Arahants,
entonces, nuestra mente estará calmada, firme y equilibrada. No será perturbada
por cosas placenteras o no placenteras. Eso es lo que quiere decir que el
Dhamma ‘es bueno al final’.
‘Bueno al principio’ significa que es bueno
cuando se escucha. ‘Bueno en el medio’ significa que es bueno cuando se practica.
Y ‘bueno al final’ significa que es bueno cuando se ha practicado y se han
alcanzado sus resultados. Se dice que el Dhamma está bien explicado en el
sentido de que es bueno al principio, bueno en el medio y bueno al final.
En pali el otro atributo se conoce como
‘sanditthika’. Esta palabra se traduce libremente como algo que está visible
aquí y ahora. Se ofrecen diferentes explicaciones en los Comentarios. Se
explica que se le llama al Dhamma ‘sanditthika’ porque debe ser visto por la
propia persona o porque puede ser visto por la propia persona. Debe ser
experimentado por la propia persona.
Cuando una persona se ilumina es capaz de
erradicar las impurezas mentales. Al hacer esto se dice que es capaz de ver el
Dhamma por sí mismo. Significa que experimenta el Dhamma por sí mismo en ese
momento. Como les dije anteriormente, cuando surge la conciencia del sendero en
una persona ésta toma al Nibbana como objeto. A la misma vez la conciencia del
sendero erradica las impurezas mentales. Sólo cuando experimenta la conciencia
del sendero es que la persona puede erradicar las impurezas mentales. Uno mismo
verá cómo alcanza la no-existencia de la codicia etc., en la mente o en la
continuidad mental. Sólo se refiere al sendero y no a la fruición, al Nibbana o
a las enseñanzas de los textos. El primer significado de ‘sanditthika’ es que
debe ser visto por uno mismo.
El segundo significado que se ofrece en los
Comentarios es que debe ser visto por la persona que lo ha alcanzado
mediante el conocimiento de revisión, sin tener que depender de la fe en otras
personas. Se dice que después de la iluminación, unos momentos justos
después de la iluminación, surge en la persona un proceso cognitivo mediante el
cual revisa u observa el sendero, la fruición, el Nibbana y las impurezas que
han sido erradicadas y que aún no se han erradicado. La persona recién
iluminada revisa estas cosas. Cuando revisa estos dhammas, estas cosas, las ve
por sí misma. No tendrá que depender de la fe en otras en lo que respecta a la
existencia de estos dhammas -senderos, fruiciones y el Nibbana.
Una vez que se ha experimentado algo por uno
mismo no se tiene que recurrir a otra persona para comprender o probar su
certeza. No es necesario que alguien diga que existe tal cosa. No se dependerá
de la fe en los demás. La experiencia propia será muy importante y, una vez que
ésta se adquiera, no se tendrá que recurrir a otras personas. No será necesario
tener fe en otras personas.
Ahora mismo experimentamos cosas cuando
practicamos la meditación vipassana. Una vez la experiencia esté firmemente
establecida en nuestra mente no necesitamos que otra persona nos diga acerca de
esta experiencia. Las instrucciones son, por ejemplo, que cuando tengamos enojo
estemos atentos de ese enojo. El enojo desaparecerá si, verdaderamente, estamos
atentos a él y lo tratamos con atención.
Las personas que nunca han practicado
meditación podrían no creerlo. Aun si lo creyesen sería a través de la fe y no de
la experiencia. Cuando se practica meditación, si el enojo surge en la mente,
éste se verá desaparecer si hacen anotaciones o si uno aplica atención. Una vez
que desaparece, se afirmará en la persona el convencimiento que estos estados
mentales desaparecen mediante la aplicación de la atención. No se tendrá que
depender de otras personas una vez se ha experimentado esto. Lo importante será
la propia experiencia.
Igualmente la persona que ha experimentado el
Sendero, la Fruición, y el Nibbana podrá revisarlo por sí mismo. Podrá mirarlos
sin depender en la fe en los demás. Así son las personas que han experimentado
algo o que han alcanzado algún tipo de iluminación. No necesitan de nadie que
les diga acerca de tal logro o iluminación. Saben por sí mismos.
Entonces, el segundo significado de
‘sanditthika’ es que debe ser visto por aquellos que han lo alcanzado por medio de lo que se conoce como
el ‘conocimiento de revisión. Mediante ese conocimiento de revisión la
persona verá por sí misma que ha realizado el Sendero, la Fruición, y el
Nibbana.
Existe un tercer significado para la palabra
‘sanditthika’ que significa algo valioso para ser visto. Algo que merece
ser visto. ‘Ver’ significa aquí ser experimentado. Merece ser visto porque
solamente cuando se ve es que se detienen los peligros del ciclo de
renacimientos. Sólo cuando se ve se previenen los peligros del ciclo de
renacimientos.
Cuando una persona se ilumina, surge la
conciencia del Sendero y los estados mentales que surgen conjuntamente con esa conciencia.
Cuando estos surgen se dice que la
persona ha desarrollado y ha visto el Sendero, y a la misma vez ha
realizado o ha visto el Nibbana cara a cara. Se dice que se ve el Dhamma cuando
se ve el Nibbana. Sólo cuando éste se ha visto, mediante el desarrollo y la
realización, es que se pueden detener o eliminar los peligros del ciclo de
renacimientos. Así que es algo que es merecedor de ser visto o algo que debe
verse y solamente cuando se ve es que se pueden erradicar los peligros del
ciclo de renacimientos.
Entonces la palabra ‘sanditthika’ tiene tres
significados. El primero es que debe ser visto por uno mismo. El segundo es que
debe ser revisado por uno mismo y tercero es que es merecedor de ser visto.
El tercer atributo del Dhamma en pali se conoce
como ‘akalika’. Este atributo se interpreta muchas veces de manera incorrecta
por los autores contemporáneos. Es tentador darle el significado de ‘eternidad’
porque el prefijo ‘a’ significa ‘no’ y ‘kàlika’ significa tiempo. Así que
significaría ‘sin tiempo’ o ‘eterno’. Eterno podría querer decir que siempre
está ahí. Pero ése no es el significado dado por los Comentarios. Éstos dicen
que no hay un tiempo para que se den sus resultados. Esto quiere decir que no
espera por cinco o siete días o lo que sea para dar sus resultados. Da
resultados inmediatos. Ése es su
significado. Así que la palabra ‘akalika’ no significa que el Dhamma es
eterno, sino que significa que no hay tiempo en dar sus resultados. Es
decir, da resultados inmediatos. Se refiere sólo al Sendero. Sabemos que la
conciencia del Sendero es seguida inmediatamente por la conciencia de fruición.
La conciencia de fruición es el resultado del Sendero. Una vez que ocurre el
Sendero, éste produce resultados inmediatos.
Existen otros estados mentales que producen
resultados. Los estados mentales insanos así como los sanos dan resultados.
Aunque éstos pueden dar resultados en esta vida sus resultados no son
inmediatos. Pueden tardarse unos días, meses o años. También pueden dar
resultados en otras vidas. Así que no son llamados ‘akalika’, sin tiempo en dar
resultados.
Sin embargo, este Sendero se conoce como
‘akalika’ al no tener un tiempo en que ocurren los resultados. Esto significa
que da resultados inmediatos, muy cercanos a cuando ocurren. Los otros estados
mentales tantos sanos como insanos no dan resultados inmediatos, sino luego de
un tiempo.
El cuarto atributo es muy conocido y famoso. En pali ‘ehipassika’. El Dhamma es digno de la invitación
de ‘venga y vea’. Significa que el Dhamma está disponible y que no hay
secretos. Cualquier persona puede venir a ver por sí misma, escudriñarlo e
investigarlo por sí misma. Se explica en el Comentario de que es merecedor de
la invitación de ‘venga y vea’ porque existe y es puro. Una persona no podrá decir
‘venga y vea’ si dice que hay dinero u oro en un puño de la mano que está
vacío. ¿Por qué? Porque no existe. Por otra parte una persona no puede, con el
propósito de regocijar la mente presentando cosas bellas, decir ‘venga y vea’
el excremento y el orín aunque éstos fácilmente pueden ser encontrados y
existen. Todo lo contrario, tendrán que ser cubiertos con hierba y hojas. ¿Por
qué? Porque son impuros.
No podemos decir con respecto a algo que no
existe ‘venga y vea’, sencillamente, porque no existe. Aunque exista, pero si
no es bueno para ser visto o no es bueno para ser enseñado a la gente, no
podemos decir ‘venga y vea’. De hecho, lo ocultaremos porque es muy impuro, lo
esconderemos para que la gente no lo vea. El Dhamma existe y no es así. El Dhamma
es puro y puede ser realizado por aquellos que hacen el esfuerzo necesario para
practicar meditación. El Dhamma es tan puro como el disco de la luna llena en
un cielo sin nubes, tan puro como una gema de agua en la blancura de la ropa.
El Dhamma es ambas cosas, existente y puro. Por lo tanto merece la invitación
de ‘venga y vea’.
Creo que no sólo con respecto al Dhamma, sino
que toda religión dice ‘venga y vea’. ¿Cómo podríamos comprender que práctica
debemos seguir cuando todos dicen ‘venga y vea’? Desde la perspectiva
buddhista, un sendero no es bueno si cuando se sigue uno aumenta la codicia, el
odio, el enojo y la ignorancia. Sería nuestro sendero si al seguirlo disminuyen
los estados insanos o si somos capaces de erradicar totalmente de la mente estos
estados insanos. Éste debe ser el criterio desde la perspectiva buddhista.
Es muy importante para las personas que
practican meditación tener menos y menos impurezas. A veces, cuando una persona
regresa de un retiro de meditación, hay quienes dicen que ha regresado con más
codicia o que está más dispuesta al enojo. Quizás sientan celos de las personas
que van a practicar meditación. Es importante, por esta razón, que las personas
que mediten traten de controlar estas emociones y disminuyan lo más que puedan
estos estados mentales insanos mediante la práctica meditativa. Pudiera ocurrir que una persona, luego de seguir
cierto sendero, se torne más codiciosa, más sujeta al enojo, más orgullosa o
más celosa. Ése no sería el sendero para uno o para cualquier persona. Tratamos
de eliminar estos estados mentales insanos o al menos disminuirlos mediante la
práctica meditativa. Es incorrecto si se tiene más apego a alguna cosa, a éste
método o aquel método. Practicamos la meditación vipassana para liberarnos del
apego y otras impurezas mentales. No lo estaríamos haciendo correctamente si
obtenemos más impurezas mediante la práctica, aun si fuese vipassana. Por lo
tanto, debemos ser muy cuidadosos y tratar de eliminar estos estados mentales
insanos.
Yo me sorprendí mucho cuando vi por primera vez
los anuncios de los retiros de meditación. Éstos no son comunes en nuestros
países a pesar de que es una especie de invitación de ‘venga y vea’. Los
retiros y los centros de meditación no se anuncian en nuestros países. La gente
simplemente sabe que existen y van a esos lugares a practicar meditación. Es
muy diferente en este país (Estados Unidos de América). Aun hay que anunciar
los retiros de meditación. Me dio un poco de vergüenza cuando vi los anuncios
de nuestro retiro. Pensé: “¡Ah, tenemos que anunciarnos, qué vergüenza!” Pero
luego pensé: “Ah, la manera de hacer las cosas en este país es diferente a la
de nuestros países”. Así que puede que esté bien anunciarse. Sería otra manera
de decir ‘venga y vea’.
El quinto atributo del Dhamma en pali
‘opaneyyika’. Eso significa que debe ser traído a uno mismo. Significa
que debe ser inducido en uno mismo.
Debe ser despertado en uno mismo. Esto quiere decir que es valioso
traerlo, inducirlo y despertarlo en uno mismo sin importar que nuestra ropa o
que uno mismo esté en llamas. Aun si nuestra ropa está encendida, uno no trata
de apagar el fuego sino que practica el Dhamma. Aun si la cabeza está
encendida, uno no trata de apagar el fuego sino que practica meditación para
liberarse de las impurezas mentales. Con respecto a un fuego ordinario, uno
moriría solamente una vez, pero si uno no practica meditación uno moriría una y
otra vez en el ciclo de renacimientos. Por lo que el Dhamma vale ser traído,
inducido y despertado en nosotros mismos.
Debemos ser serios en la práctica del Dhamma.
Hacer prioritaria la práctica para ir lo más lejos posible. Los Comentarios
dicen que si nuestras ropas están en llamas no debemos prestarle atención y practicar
meditación de tal manera que podamos iluminarnos y liberarnos de las impurezas
mentales. Sería muy bueno si pudieran hacerlo a tal grado. Pero esto es difícil
en la práctica. El Dhamma debe considerarse a este grado. En este grado vale
ser traído y producido en uno mismo. Sólo cuando el Sendero y la Fruición son
traídos a uno mismo es que se pueden erradicar las impurezas mentales. Sólo así
se puede alcanzar la verdadera felicidad. Vale producir el Dhamma en uno mismo
y hacerlo surgir sin prestarle atención a que estén en llamas la ropa o la
cabeza.
La sexta característica en pali es ‘paccatam
veditabbo viññuhi’. Esto significa que debe experimentarse por las personas
sabias en su propia mente. Este Dhamma debe ser experimentado por los
sabios, y no por aquellos que no lo son. Significa que no puede ser
experimentado por aquellos que carecen del suficiente conocimiento o
entendimiento. Por lo tanto debe ser experimentado por los sabios, cada uno en
su propia mente. Este Dhamma puede ser experimentado por cada individuo en su
propia mente. “El Sendero ha sido desarrollado. Se ha alcanzado la Fruición y
se ha realizado la cesación”. De esta manera la persona debe realizar el Dhamma
en su propia mente.
No sucede que cuando un preceptor desarrolla el Sendero su estudiante abandona sus impurezas, o alcance y descanse en el estado de tranquilidad debido al logro de la fruición por el preceptor, o realice el Nibbana que ha realizado su preceptor. Esto es muy importante. Significa que el maestro no puede transferirle sus logros a su estudiante. También significa que el estudiante no puede darle sus logros a su maestro. Un maestro no puede darle su ‘samadhi’ o concentración a su estudiante. También el maestro no puede obtener su ‘samadhi’ de su estudiante. Así que cada cual debe experimentar el Dhamma, cada cual por sí mismo, cada cual en su propia mente. Ésta es la razón por la cual no existe tal cosa como la transmisión de ‘samadhi’ de una persona a otra o la transmisión de algún logro espiritual de una persona a otra. Esto es imposible de acuerdo a las enseñanzas theravadas. Cada cual debe realizarlo en su propia mente. Cada cual debe inducir los logros en su propia mente. Éstos no son transferibles.
El Dhamma no es visible como un adorno en la cabeza de otra persona, sólo es visible en la propia mente. Podemos tomar prestado un adorno de cabeza. Podemos tomarlo de otro y ponerlo en nuestra cabeza. Pero no podemos hacerlo así con la iluminación. No se puede tomar prestada la iluminación de otra persona.
En una ocasión un hombre me preguntó si
nosotros transmitíamos el ‘samadhi’ a los estudiantes. Le dije: “No, no puedo
hacerlo”. Es imposible de acuerdo a las enseñanzas. Si hubiese sido posible,
entonces, el Buddha hubiese dado su ‘samadhi’ e iluminación a todos los seres
porque el propósito de un Buddha es salvar a todos los seres posibles. Lo
hubiese hecho así si hubiese podido salvarlos de esta manera. Ni siquiera un
Buddha puede dar a otra persona su iluminación, sus logros, su concentración,
su sabiduría. Ésta es la razón por la cual dijo: “Ustedes mismos deben hacer el
esfuerzo. Los Tathagatas son sólo maestros”.
Así que de acuerdo a las enseñanzas de Buddha
es imposible transferir algo de una persona a otra. La concentración debe ser
alcanzada por uno mismo. Está en nuestra mente. Nadie puede entrar en nuestras
mentes para colocar la concentración o llevarse las impurezas mentales. Tenemos
que hacerlo nosotros mismos porque son nuestras impurezas, porque es nuestra
concentración. Tenemos que hacerlo
nosotros mismos. No puede ser transferido o transmitido.
El Dhamma enseñado por el Buddha –los Cuatro
Senderos, las Cuatro Fruiciones y el Nibbana– debe ser experimentado por las
personas sabias, cada cual en su propia mente.
No puede ser transferido.
Éstas son las seis cualidades del Dhamma.
Cuando decimos: “Voy al Dhamma por refugio”, esto significa el Dhamma que posee
estas seis cualidades. Tomamos este Dhamma como nuestro refugio, es decir, como
nuestra guía espiritual para alcanzar el Nibbana.
Nos acercamos al Buddha a través del
entendimiento y la experiencia del Dhamma. El Buddha ya no está. No podemos
hablar con Él. No podemos, de hecho, verlo. Así que nuestro acercamiento al
Buddha es a través de sus enseñanzas, a través del Dhamma. Así que leemos
libros, escuchamos charlas y así llegamos a comprender el Dhamma. Practicamos
y, entonces, comprendemos aún más. Mediante el entendimiento del Dhamma nos
acercamos a Buddha.
Existe este dicho en Myanmar
(antiguamente Birmania): “Si te gusta el hombre, te gustarán sus enseñanzas”.
Creo que es al reverso. Si te gusta el Dhamma, sus enseñanzas, te gustará la
persona. Primero entendemos el Dhamma, entonces, nos gustará el Buddha.
Tendremos confianza en Él. Tendremos admiración hacia Él. Sólo mediante la
práctica es que podremos, verdaderamente, admirar y confiar en el Buddha. De
otra manera nuestra devoción hacia Él será muy frágil. Es necesario practicar
el Dhamma de manera que tengamos una convicción sólida, una firme confianza en
el Buddha. Mediante la experiencia del Dhamma nuestra convicción, devoción y
confianza en el Dhamma será muy fuerte. Así que es a través del Dhamma que nos
acercamos al Buddha y logramos entenderlo. Nosotros los buddhistas cada día decimos, “Voy por refugio al Dhamma”
(en pali ‘Dhammam saranam gacchami’).
* * * * *
* Por Venerable U Silananda. Traducción española por
Ronald Martínez-Lahoz. Este material
puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma
gratuita. ©CMBT 2000. Última revisión viernes, 08 de septiembre de 2000. Fondo Dhamma Dana.