Ceremonias Buddhistas
Venerable U Silananda
('La Luz del Dhamma', Vol.VII,
No.2,
El
Buddhismo es único entre las religiones en cuanto a que no conoce ceremonias
comparables a las de otras religiones. Las ceremonias y los rituales,
elaborados y cansados en su realización no tienen cabida en el Buddhismo. No
encontramos ningún ejemplo en el Canon Pali en el que el Buddha establezca
reglas y métodos para la realización de ceremonias de los laicos. Se deja en libertad
a la persona para que las lleve a cabo si lo desea. Sólo hay una cosa que debe
tomar en consideración; esa es que la realización de sus ceremonias no vaya en
contra de las enseñanzas del Buddha.
En ausencia entonces de cualquier regla que
regule la realización de ceremonias en el Buddhismo, el hombre no puede sino
seguir las costumbres del lugar donde vive, prevenido de que esas costumbres no
vayan contra los principios del Buddhismo.
Si las costumbres
en la realización de las ceremonias no están de acuerdo con la religión
Buddhista o si el escrúpulo religioso no las aprueba, entonces el método de
ejecución, más que la ceremonia misma, debería adecuarse a las enseñanzas
religiosas, o podría buscarse una forma enteramente nueva de llevar a cabo la
ceremonia.
Un hombre
querrá hacer ceremonias cuando uno de sus hijos nazca, cuando tenga la ocasión
de entregar a su hijo o hija en matrimonio, o cuando algunas personas mueran.
Las siguientes son las formas de realizar ceremonias en relación a las
ocasiones mencionadas anteriormente y están tan bien planeadas como para ser
aceptables para todos los buddhistas.
Ceremonia
de otorgamiento de nombre
Pocos
días después de que nace un niño, al padre se le ocurre darle un nombre–un nombre que sea auspicioso y placentero al oído.
Para hacer esto, él debería invitar a algunos bhikkhus
y laicos a su casa y ofrecer alimentos y otros requisitos a los bhikkhus. Cuando termina el ofrecimiento de la comida,
debería colocar al niño en frente de los bhikkhus,
tomar de ellos los Cinco Preceptos –Panca Sila
–pedirles que reciten los suttas buddhistas
llamados Parittas y que le den un nombre al niño. Los
bhikkhus recitarán entonces suttas
tales como Mangala Sutta, Ratana Sutta, Metta
Sutta, los que se pueden encontrar en Khuddaka Patha de
El
bhikkhu de mayor jerarquía dará un nombre al niño o si el padre desea que
alguna otra persona lo haga, puede pedir a una persona que sea de su agrado que
le dé el nombre. Él está en libertad de
escoger al hombre que dará el nombre, o si desea, él mismo podría escoger el nombre
del niño. Una vez que terminó la recitación de los suttas
y el ofrecimiento, los bhikkhus saldrán de su casa,
después de lo cual él puede ofrecer una fiesta a la gente que haya invitado a
participar en la ceremonia.
El
significado de esta ceremonia es ayudar al niño a crecer con buena salud y a
vivir una larga y próspera vida. El efecto de recitar los Suttas
es ahuyentar a los malos espíritus que podrían lastimar o matar al niño. Hubo
una ocasión, en el tiempo del Buddha, que cierto niño fue destinado a morir
después de siete días porque un demonio había conseguido permiso de sus
superiores para comerse al niño. Los padres supieron esto de un familiar asceta
y por consejo suyo, fueron con el Buddha y le solicitaron que salvara al niño.
Entonces el Buddha les dijo que tuvieran construido un pandal
frente a su casa e invitaran a ocho o dieciséis bhikkhus
para que recitaran los Suttas durante siete días sin
detenerse. Ellos hicieron exactamente lo que les aconsejó el Buddha para salvar
al niño. El séptimo día el mismo Buddha fue al pandal,
donde se había formado un gran grupo de dioses poderosos que fueron a escuchar
el Dhamma. El demonio no tuvo oportunidad de arrebatar al niño ya que no se
atrevió a aproximarse a la asamblea de dioses. Por consiguiente, el niño se
salvó y vivió una vida muy larga,¡por ciento veinte
años!
Matrimonio
Para los buddhistas el matrimonio es totalmente seglar y no tiene
nada que ver con la religión. En los
países Theravada, los bhikkhus no ofician ceremonias
matrimoniales. Tampoco se realizan
ceremonias de matrimonio en monasterios buddhistas,
templos o pagodas. Éstos se pueden
realizar en cualquier otro lugar distinto a los mencionados.
Los tipos
de ceremonia pueden diferir con el lugar en donde vive la persona
interesada. Como el matrimonio es seglar
por naturaleza, el individuo es libre de seguir la costumbre del lugar o país
hasta donde los principios del Buddhismo no se alteren. Por lo tanto, no está permitido que el
matrimonio se realice, por ejemplo, en una iglesia cristiana, o que lo oficie
un cristiano. El mejor lugar para
realizar una ceremonia de matrimonio es en la propia casa, o si la casa no es
lo suficientemente grande para la reunión, el Ayuntamiento o algún otro lugar
adecuado. El matrimonio puede ser
conducido por los padres de ambas partes o por un hombre mayor respetado por
ambas familias o cualquier otra persona que escojan las dos partes. Con
seguridad habrá fiesta y banquete, los cuales pueden hacerse libremente.
Pero si
el individuo desea tener algún toque religioso en el matrimonio, no puede hacer
algo mejor que invitar a algunos bhikkhus, un día o
dos después de la ceremonia y ofrecerles comida y requisitos y pedirles si les
dan consejo o admoniciones a la pareja de recién casados. Los bhikkhus
recitarán algunas Parittas y uno de ellos dará
consejo al esposo y a la esposa. El
Buddha mismo dio consejo a las solteras que estaban a punto de casarse.
Buddha
fue invitado una vez a la casa de una seguidora laica llamada Uggaha para ofrecerle comida. Cuando Buddha había terminado de comer la comida,
Uggaha le pidió al Buddha que pronunciara un sermón
dándoles consejos. Buddha entonces les predicó en relación a la conducta hacia
sus esposos.
En el
famoso Singala Sutta del Digha Nikaya, el Buddha
estableció deberes de esposo y esposa, del uno hacia el otro. Estos deberes deberían decírseles a los
recién casados para que puedan llevar una vida de casados feliz.
Los
deberes de una esposa son:
(1) Hacer el trabajo doméstico (o encargarse de
que esté hecho) bien, a tiempo.
(2) Complacer a los parientes de ambos, el esposo
y ella tratándolos con afecto y enviándoles regalos, mensajes, etc.
(3) Abstenerse hasta en el pensamiento de mala
conducta con otro hombre.
(4) Cuidar de todo lo que ha sido ganado por el
esposo y
(5) Tener habilidad y entrega para lo que sea que
ella tenga que hacer.
Los deberes del esposo son:
(1) Tratar a la esposa con el debido afecto.
(2) Evitar el complejo de superioridad.
(3) Abstenerse de mala conducta con otra mujer.
(4) Autorizar a la esposa para que haga lo que
desee (en la cocina y otros asuntos de la casa.
(5) Dejar que la esposa use ropa y aditamentos de acuerdo a su rango y posición en la vida.
Estos
deberes fueron establecidos hace 2500 años y aún son aplicables a los tiempos
modernos. Estos son los deberes que, si
se cumplen debidamente, harían a la pareja feliz y próspera. Hay otra serie de consejos dados por su padre
a Visaka, quien más tarde se convirtiera en la
primera discípula del Buddha, antes de mandarla en matrimonio con su esposo.
Ceremonia Funeral
Con el
fin de entender el significado de la ceremonia funeral que realizan los buddhistas es necesario entender la filosofía que la
sustenta, ya que si se hace sin el conocimiento de esa filosofía, no se
beneficia la persona que falleció ni las que participan en la ceremonia. Dicha filosofía que es tan esencial en esta
ceremonia, es la siguiente:
De
acuerdo con el Buddhismo, una persona, después de su muerte, está generalmente
sujeta a renacer en alguno de los 31 planos de existencia. Su renacimiento está
condicionado por las buenas o malas acciones que realizó en la vida presente o
en algunos casos, por acciones realizadas en vidas pasadas. Si es virtuoso o si
realiza buenas acciones durante su vida puede renacer en el mundo de los dioses
donde disfrutará placeres celestiales; o si es vicioso en esta vida puede
renacer en uno de los cuatro planos de sufrimiento, conocidos en pali como Apava, que son: el Infierno, el Mundo animal, el Mundo de
los petas y el Mundo de los asuras. Él
sufrirá varios tormentos y aflicciones en esos planos, hambre y sed, etc.
De
acuerdo con
Si renace
en el mundo de los dioses o devas, no podemos hacer
nada para ayudarlo en esta nueva existencia. Tampoco podemos hacer nada en el
caso de que su renacimiento sea en el Infierno, el Mundo Animal o el Mundo de
Asuras. Pero sí podemos ayudarlo si renace en el Mundo de los Petas. Un peta no consigue suficiente comida, bebida ni ropa para
cubrir su cuerpo. Siempre sufre hambre, sed y escasez en todas las necesidades
de la vida. Es para ayudar a tales seres que se realizan ceremonias durante o
después del funeral. Pero como nunca
podemos saber en dónde renace la persona fallecida, realizamos ceremonias
fúnebres siempre que alguien muere, para que en el caso de que el fallecido
renazca en el Mundo de los petas, pueda beneficiarse de nuestra ceremonia y que
inclusive si renace en otro plano, podamos adquirir méritos para nosotros
mismos.
La ceremonia debería realizarse de
la siguiente forma:
A los bhikkhus debería invitárseles a la casa en donde la persona
ha muerto o al cementerio. El cadáver debería colocarse frente a los bhikkhus. Entonces
los familiares deberían congregarse y tomar de los bhikkhus
‘Panca Sila’. Luego deben ofrecer a los bhikkhus algo, que generalmente es una pieza de tela;
después de eso, deberían invitar al difunto a compartir méritos regocijándose
de las acciones meritorias. Si el fallecido pudiera llegar y regocijarse, por
ejemplo manifestando ¡Sadhu,
¡Sadhu!, en ese momento quedaría libre del estado de
sufrimiento en el que cayó y se regocijaría con la ropa, ornamentos y las
moradas celestiales y estaría agradecido con sus parientes.
También
debería de hacerse ofrecimiento de alimentos a los bhikkhus
siete días después de la muerte; se repite el mismo procedimiento y se invita
al difunto a compartir méritos, regocijándose de las acciones meritorias.
Como
resultado de este ofrecimiento de alimentos, él podrá disfrutar de comida
celestial ahí. En pocas palabras, la
ceremonia realizada por la muerte de una persona debería de realizarse dos
veces, una durante la sepultura o cremación y otra más, siete días después de
la muerte. Ambas deben realizarse con la intención de ayudar al fallecido, en
el caso de que, por algún mal kamma, renazca en el
Mundo de los petas.
Pattidana y Pattanumodana
Invitar a
otros a compartir el mérito de regocijarse con las propias acciones meritorias
es en sí mismo un acto meritorio llamado Pattidana
(compartir el mérito obtenido): y regocijarse por las acciones meritorias de
otros también es un acto meritorio llamado Pattanumodana
(regocijarse con los méritos obtenidos por otros).
Además,
nuestro mérito no disminuye aunque se comparta con otros, como la luz de una
vela no disminuye aunque otras velas sean encendidas con ella. Por esta razón,
cuando los buddhistas realizan acciones meritorias,
invitan a todos los seres a compartir el mérito regocijándose con la acción
meritoria.
Diferencia entre los ofrecimientos comunes y los ofrecimientos hechos
para el beneficio de los fallecidos
Los
ofrecimientos ordinarios se hacen principalmente para el beneficio de los
donadores mismos y el beneficio de otros, que se regocijan con los
ofrecimientos y de esa forma obtienen una parte de los méritos, Sin embargo, es
solamente una materia de consideración secundaria; mientras que los
ofrecimientos hechos en los funerales son primeramente para el beneficio del
difunto y por consiguiente, el beneficio de los donadores mismos es solamente
una materia de consideración secundaria.
Por otra
parte, en el caso de los ofrecimientos ordinarios no es esencial que los
donadores y los que participan del mérito alcancen el beneficio en forma
inmediata; mientras que en el caso de los ofrecimientos realizados para el
difunto es absolutamente esencial que ellos, al regocijarse por los
ofrecimientos, alcancen beneficio inmediato, por ejemplo en la forma de ropas
celestiales ornamentos, moradas, etc. El difunto no puede esperar por futuros
beneficios como lo hacen los donadores y los que participan de los méritos y
sólo pueden alcanzar beneficio inmediato si los donadores son virtuosos.
Tres condiciones esenciales para la efectividad de los ofrecimientos
realizados para el beneficio del difunto.
Por lo tanto, tres condiciones
esenciales deben cumplirse para que el fallecido pueda obtener el beneficio
completo del ofrecimiento realizado por su familiar.
Estas tres condiciones son:
(I) Que el donador debe hacer el
ofrecimiento expresamente para el beneficio del difunto diciendo: “Que el
mérito de este ofrecimiento alcance a mi pariente, etc.”
(2) Que el donador sea una persona
virtuosa, y
(3) Que el difunto mismo debe regocijarse
y expresar apreciación del ofrecimiento.
La primera condición no impide que
el donador invite a otros parientes fallecidos y a todos los seres a regocijarse con el
ofrecimiento, y por lo tanto, participar de los méritos.
Con
referencia a la segunda condición, hubo un caso de un peta que no se había
beneficiado con tres ofrecimientos hechos sucesivamente a un mismo donatario
corrupto, por lo cual gritaba “el corrupto me ha robado” (ejemplo de los
beneficios que pudo haber obtenido inmediatamente si el ofrecimiento hubiera
sido realizado hacia una persona virtuosa).
Sin
embargo, la segunda condición es esencial sólo por el propósito especial de
permitir que el difunto se beneficie inmediatamente regocijándose con el
ofrecimiento.
Los
ofrecimientos sin este objetivo especial pueden hacerse hacia cualquier ser,
bueno o malo. Aún ofrecer un poco de alimento a un perro es un acto de mérito;
el donador alcanzará beneficio y el partícipe obtendrá beneficio si se regocija
aunque el beneficio en ninguno de los casos puede ser inmediato, y la cantidad
de mérito de los ofrecimientos aumenta con la virtud, no solamente del
donatario sino también del donador.
Esta
realización de la ceremonia fúnebre, o en otras palabras, practicar dana y compartir méritos con los espíritus, es el deber de
todo pariente (nati dhamma), sea cercano o lejano, ya
que la persona que ha dejado este mundo y renace en el plano de sufrimiento de
los petas siempre espera una oportunidad para expresar ¡Sadhu!,
por ejemplo al regocijarse con el dana realizado en
su beneficio por sus familiares.
Para
hijos e hijas, es imperativo que realicen la ceremonia fúnebre a la muerte de
su padre o madre. La expectativa de que realicen tal ceremonia es una de las
razones por la que los padres desean tener hijos. Dice el Buddha en el Anguttara Nikaya:
“Son cinco razones, bhikkhus, por la que los padres
desean que nazca un hijo en la familia ¿cuáles son? El nos apoyará y atenderá
en la vejez, habiendo sido criado por nosotros; el hará por nosotros lo que debe
hacer; nuestra tradición perdurará (por cuenta de él); disfrutará la herencia;
y hará ofrecimientos por nosotros y compartirá méritos con nosotros cuando
estemos muertos” También es uno de los cinco deberes de los hijos e hijas hacia
sus padres realizar acciones meritorias y compartir méritos con ellos cuando
fallecen.
En
conclusión, debe tenerse en cuenta que solamente las ceremonias que están de
acuerdo con el buddhismo son permisibles. Es de la mayor importancia para un
buddhista que al realizar ceremonias, sea cuidadoso de no buscar refugio en
otras religiones o deidades, descartando
* Dhammapda Commentary, Vagga
8
** Anguttara Nikaya,
Vol. II., pp. 30-31, 6th Syn. Edn.
*** Please see Suttanta Pitaka, Digha Nikaya, Pathika-vagga,
Singala Sutta, page
146, 6th Synod Edition; and Pathika-vagga Atthakatha, Singala
Sutta Vannana, page
124, 6th Synod Edition.
**** Dhammapada Commentary, 4, Story 8.
*"
Petavatthu Atthakatha. 6th Synod Edition, p. 25.
*""
Majjhima Nikaya,
Uparipannasa Atthakattha,
4. Vibhanga Vagga, 12. Dakkhina-vibhanga Suttavannana, p. 219, 6th Synod Edition.
*"""
Anguttara Nikaya, Pancaka Nipata, Pathama Pannasaka,
4. Sumana-vagga, 9. Putta
Sutta, p. 37, 6th Syn. Edn.
* "Ceremonias Buddhistas" por Venerable U Silananda. Traducción al
español por Bertha Imaz. Editado por Alina Morales y Rutty Bessoudo. Artículo original en inglés "Buddhist Ceremonies"
publicado por "The Light of
the Dhamma', Vol.VII, No.2,
The Union of Burma Buddha Sasana Council, 1960". Este
material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en
forma gratuita. Última revisión: Jueves, 18 de Agosto de 2005. Fondo Dhamma Dana.